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Miguel Calvo: calvoreb@ posta.unizar.es
NECESIDADES NUTRICIONALES HUMANAS
Los seres humanos necesitamos para sobrevivir y desarrollarnos normalmente, solamente una pequeña cantidad de componentes individuales.
Agua, para compensar las pérdidas
producidas por la evaporación, sobre todo a través de los pulmones, y como
vehículo en la eliminación de solutos a través de la orina. Las necesidades
normales se estiman en unos 2,5 litros, la mitad para compensar las pérdidas por
evaporación y la otra mitad eliminada en la orina. Estas necesidades pueden
verse muy aumentadas si aumentan las pérdidas por el sudor. Los alimentos
preparados normalmente aportan algo mas de un litro, el agua metabólica
(obtenida químicamente en la destrucción de los otros componentes de los
alimentos) representa un cuarto de litro y el resto se toma directamente como
bebida.
Algunas preguntas sobre el agua
"
Energía, destinada al mantenimiento
de la actividad vital de las células y al desarrollo de trabajo.
La energía metabólica puede obtenerse de distintas fuentes, como son la grasa,
carbohidratos y proteinas. Aunque unas son mejores fuentes que otras, en este
aspecto concreto son reeemplazables entre sí. Los carbohidratos y las proteinas
aportan unas 4 Kcal/gramo mientras que los lípidos aportan unas 9 Kcal/gramo.
Además de carbohidratos, lípidos y proteinas, algunos otros componentes de la dieta también tienen valor calórico. El alcohol aporta unas 7 Kcal/g, y pueded representar una parte importante en el consumo energético de algunas personas. El ácido acético (presente en el vinagre) es damasiado corto para considerarlo un ácido graso, pero en su metabolismo proporciona también energía (unas 3,5 Kcal/g). El ácido cítrico, presente en muchas frutas y utilizado en grandes cantidades en las bebidas refrescantes, aporta unas 2,5 Kcal/g
" Proteinas , para utilizarlas como fuente de aminoácidos utilizables para construir las proteinas del propio organismo y también como fuente de nitrógeno biodisponible para sintetizar otras sustancias.
Algunas sustancias individuales: Son acidos grasos esencales, aminoacidos esenciales , vitaminas i minerales
NECESIDADES ENERGETICAS Necesitamos energ’a para dos tipos de funciones: Mantenernos como un organismo vivo y realizar actividades voluntarias. La actividad de mantenimiento se conoce con el nombre de "metabolismo basal" - Metabolismo basal. En este apartado se incluye una multitud de actividades, como, la s’ntesis de proteinas (que es la actividad que más energ’a consume, del 30 al 40 % de las necesidades) el transporte activo y la trasmisi—n nerviosa (otro tanto) y los latidos del coraz—n y la respiraci—n (alrededor del 10 %). Existen grandes diferencias en el consumo de energ’a por los distintos —rganos. El cerebro consume el 20 % de la energ’a utilizada en reposo, lo mismo que toda la masa muscular, aunque en peso representan el 2% y el 40 % respectivamente. La energ’a que una persona precisa para cubrir el metabolismo basal depender‡ en consecuencia del nœmero de c?lulas metab—licamente activas que posea, y en consecuencia de su peso. Por supuesto, como ya se ha visto, no todos los tejidos consumen la misma proporci—n de energ’a (el esqueleto y el tejido adiposo son poco activos metab—licamente, por ejemplo), pero en una primera aproximaci—n, pueden considerarse las necesidades energ?ticas de una persona no especialmente obesa como una funci—n de su peso. La estimaci—n que se utiliza generalmente es de 1 kilocalor’a por kilogramo de peso corporal y por hora. -Necesidades en funci—n de la actividad. Estas necesidades son muy variables, en funci—n de la intensidad de la actividad. Puede variar entre un peque–o incremento de las necesidades correspondientes al metabolismo basal y el multiplicar estas necesidades por siete. Se ha determinado experimentalmente el gasto energ?tico de casi cualquier actividad humana, utilizando como sistema de medida el consumo de ox’geno y la producci—n de CO2. Los valores exactos dependen de las caracter’sticas de la persona (peso sobre todo, pero tambi?n sexo y edad). En la tabla adjunta se dan algunos ejemplos de estimaciones del consumo energ?tico segœn la Actividad ligera: Entre 2,5 y 5 Kcal/minuto Andar, trabajo industrial normal, trabajo com?stico, conducir un tractor. Actividad moderada: Entre 5 y 7,5 Kcal/minuto Viajar en bicicleta, cavar con azada. Actividad pesada: Entre 7,5 y 10 Kcal/minuto Miner’a, jugar al futbol. Actividad muy pesada: Mas de 10 Kcal /minuto Cortar le–a. Carrera a campo a trav?s.
-NECESIDADES NUTRICIONALES HUMANAS. PROTEINAS Las necesidades de proteinas, al igual que las de energía, son también una función del peso, pero, al contrario que éstas, dependen también, y mucho, de la edad. Esto es así porque, además de la proteina necesaria para el recambio de la destruida en el metabolismo (no todos sus aminoácidos pueden recuperase), la proteina es también indispensable para el crecimiento. Cuanto más rápido sea éste (los primeros años de la vida) tanto mayor será la necesidad de proteinas por Kg de peso corporal.
-Aminoácidos esenciales.
El organismo humano puede transformar unos aminoácidos en otros de una forma
limitada. No puede fabricar ocho de los aminoácidos que forman parte de sus
proteinas, y en consecuencia debe tomarlos a partir de la dieta. Estos
aminoácidos se llaman aminoácidos esenciales, y son:
ISOLEUCINA
LEUCINA
LISINA
METIONINA
FENILALANINA
TREONINA
TRIPTOFANO
VALINA
Además hay otros dos aminoácidos, la cisteina y la tirosina, que solo
pueden obtenerse o bien directamente de la dieta o bien a partir de los
esenciales metionina y fenilalanina (en cambio, a la inversa no es posible). La
histidina es también probablemente esencial en los niños, ya que la sintetizan
pero en una cantidad insuficiente.
El valor nutricional de un alimento proteico depende de su composición en aminoácidos. Si contiene un porcentaje menor que el necesario de alguno de los aminoácidos esenciales, su valor nutricional será proporcionalmente menor que el que tendría si contuviera una proporción suficiente de todos ellos. Es necesario prestar especial atención a los contenidos de lisina y de metionina, ya que existen proteinas (sobre todo vegetales) seriamente deficientes en ellos. El triptófano y la treonina pueden ser escasos en proteinas muy peculiares (como la gelatina), mientras que los demás aminoácidos esenciales se encuentran en proporciones suficientes en todas las proteinas.
-Valor químico de una proteina.
El valor químico (o "puntuación química") de una proteina se define como el
cociente entre los miligramos del aminoácido limitante existentes por gramo de
la proteina en cuestión y los miligramos del mismo aminoácido por gramo de una
proteina de referencia. El aminoácido limitante es aquel en el que el déficit es
mayor comparado con la proteina de referencia, es decil, aquel que, una vez
realizado el cálculo, da un valor químico más bajo. La "proteina de referencia"
es una proteina teórica definida por la FAO con la composición adecuada para
satisfacer correctamente las necesidades proteicas. Se han fijado distintas
proteinas de referencia dependiendo de la edad, ya que las necesidades de
aminoácidos esenciales son distintas. Las proteinas de los cereales son en
general severamente deficientes en lisina, mientras que las de las leguminosas
lo son en aminoácidos azufrados (metionina y cisteina). Las proteinas animales
tienen en general composiciones más próximas a la considerada ideal.
El valor químico de una proteina no tiene en cuenta otros factores, como la digestibilidad de la proteina o el hecho de que algunos aminoácidos peden estar en formas químicas no utilizables. Sin embargo, es el único facilmente medible. Los otros parámetros utilizados para evaluar la calidad de una proteina (coeficiente de digestibilidad, valor biológico o utilización neta de proteina) se obtienen a partir de experimentos dietéticos con animales o con voluntarios humanos.
-Suplementación de proteinas.
Cuando se combinan en una misma comida proteinas que compensen sus deficiencias
en aminoácidos esenciales (una proteina deficiente en lisina, pero con exceso de
metionina, con una deficiente en metionina pero con exceso de lisisna) el
resultado es una proteina de buena calidad nutricional. A esto se le llama "suplementación"
de proteinas. Probablemente la observación empírica durante siglos del mejor
valor nutricional de este tipo de combinaciones está en el origen de alimentos
populares como el cocido o las judías con arroz (que permiten compensar las
deficiencias en lisina y metionina de cereales y leguminosas, respectivamente),
o las combinaciones de productos lácteos con cerelaes, como el arroz con leche o
las pizzas.
VITAMINAS
-Clasificación. Vitaminas liposolubles e hidrosolubles.
El descubrimiento de las vitaminas se produjo a raiz dela observación de que, mientras que una dieta sintética (con carbohidratos, proteinas, lipidos y minerales, exclusivamente) no podía mantener el crecimiento de animales de experimentación, la adición de leche a la mezcla producía un alimento suficiente. El fraccionamiento de la leche permitió encontrar rapidamente que tanto la fracción grasa como la acuosa eran igualmente indispensables, y a los componentes esenciales (todavía desconocidos) se les llamó vitamina A (la presente en la grasa) y B (le presente en la fracción acuosa). En consecuencia, los estudios realizados posteriormente tuvieron muy en cuenta esta división, y todavía se consideran las vitaminas como perteneceientes a dos grandes grupos, las vitaminas hidrosolubles (solubles en agua y presentes en las partes acuosas de los alimentos) y las vitaminas liposolubles, insolubles en agua y presentes en las partes grasas de los alimentos. La fracción denominada "B", resultó ser en realidad una mezcla de varias vitaminas distintas.
-Función biológica.
Las vitaminas hidrosolubles son generalmente coenzimas o precursores de ellos. En consecuencia, la carencia de una vitamina se traduce en el frenado o paralización de la reacción en la que está implicada, con las consecuencias biológicas previsibles. El ácido ascórbico, poe ejemplo, es esencial para la actividad de la prolinhidroxilasa, un enzima que intervienen en la síntesis del colágeno; la vitamina B12 es esencial para la actividad de la malonil-CoA mutasa, que transforma el metilmalonil-Coa en succinil-CoA, mientras que el folato es una parte esencial de la molécula del propio coenzima A. Las vitaminas liposolubles tienen funciones menos definidas, y en algunos casos todavía no bien conocidas a nivel molecular, aunque su deficiencia también da lugar a enfremedades carenciales.
-Necesidades vitamínicas y situaciones carenciales.
No es fácil hacer una estimación clara de las necesidades de cada vitamina, puesto que éstas varían con factores como la edad, el peso, la situación fisiológica e incluso por la influencia de otros componentes de la dieta. Si está claro que la deficiencia severa de algunas vitaminas en la dieta da lugar a la aparición de enfermedades carenciales, que pueden ser muy graves. No lo está tantop la posibilidad de que puedan existir situaciones subóptimas, no acompañadas de síntomas clínicos claros.
Algunas enfermedades carenciales se observan con cierta frecuencia en poblaciones mal alimentadas. Otras, solamente se han podido observar en situaciones experimentales.
-La carencia de vitamina A produce defectos en la visión, y si esta carencia es muy severa, produce xeroftalmia (sequedad de la córnea) que puede terminar en ceguera. Todavía se producen decenas de miles de casos anuales entre niños en algunos paises asiáticos. -La carencia de vitamina D produce defectos en la calcificación de los huesos y, consecuentemente raquitismo (en los niños) u osteomalacia. Puesto que se sintetiza en la piel por la exposición a la luz solar, (mas en las personas de piel clara que en las de piel oscura) podría pensarse que las situaciones de carencia serían raras. Sin embargo, se producen casos con cierta frecuencia entre emigrantes (sobre todo de origen indio o pakistaní) en paises nórdicos, ya que consumen una dieta vegetariana, (pobre en vitamina D), salen poco de sus casas y, especialmente en el caso de las mujeres, lo hacen muy cubiertos por ropas.
-La carencia de niacina produce la enfermedad conocida como pelagra. Esta enfermedad era muy frecuente en algunas poblaciones que basaban su alimentación en el maíz, ya que la niacina presente en él está en una forma no biodisponible, como se verá mas adelante. Hasta los años cincuenta fue común en algunas zonas del sur de Estados Unidos, y todavía se produce en algunas áreas del tercer mundo.
-La carencia de tiamina produce daños neurológicos, y en los casos más serios, la enfermedad conocida como beri-beri. Esta enfermedad apareció al modificarse los sistemas de descascarillado del arroz utilizados en extremo oriente, ya que en este alimento la vitamina se concentra en la cascarilla, y, mientras que por el sistema antiguo parte pasaba al grano, con el nuevo se perdía totalmente. Es también importante la presencia en algunos alimentos de enzimas capaces de degradar la tiamina, que se estudiarán mas adelante. Aunque no existen grandes poblaciones con deficiencias severas, si hay áreas en extremo oriente en las que la ingestión puede considerarse por debajo de lo aceptable -La carencia de ácido fólico tiene como consecuencia la aparición de anemia megalobástica, enfermedad que se encuentra con cierta frecuencia entre las mujeres gestantes de los paises subdesarrollados, ya que el embarazo aumenta mucho (se estima que alrededor del doble) las necesidades de esta vitamina en particular.
-La carencia de vitamina C produce alteraciones en la sintesis del colágeno, lo que da lugar al escorbuto. Esta enfermedad fue muy grave entre los marineros de siglos pasados, pero ahora prácticamente no se producen casos.
-En los casos de las demás vitaminas, no se conocen deficiencias individuales, no asociadas a estados multicarenciales o a otras patologías. La vitamina K es sintetizada por la propia flora bacteriana, en cantidades mas que suficientes para cubrir nuestras necesidades. La vitamina B12 se encuentra en los alimentos de origen animal, y es sintetizada también por las bacterias del tubo digestivo, aunque no está claro el grado de biodisponibilidad de esta última. Las demás vitaminas se encuentran tan ampliamente distribuidas que es muy difícil que se produzca una situación deficitaria de cualquiera de ellas, si el aporte de calorías y proteinas es suficiente, sea cual sea el tipo de dieta que se consuma. Las situaciones carenciales están relacionadas o con problemas de absorción (la biotina, y la vitamina B12, en particular) o con dietas muy desequilibradas (como la de algunas personas alcohólicas, que pueden obtener mas del 80% de sus necesidades de energía del alcohol), siempre combinadas con otras deficiencias.
Puesto que muchas vitaminas son coenzimas, en algunos casos puede evaluarse el estado nutricional para determinda vitamina analizando la actividad de un enzima para el que sea necesaria. Así, se puede cuantificar en los eritrocitos la actividad de transcetolasa para conocer si el organismo dispone de suficiente tiamina, o de alanina transaminasa para saber si dispone de suficiente vitamina B6
-¿Dosis elevadas de vitaminas?.
Los medios de comunicación han prestado especial interés a las teorías, avaladas en algunos casos por figuras científicas relevantes (en general, relevantes en campos distintos a la nutrición) de que dosis muy elevadas de algunas vitaminas pueden prevenir enfermedades que van desde el cancer al catarro común. En particular, el interes se ha centrado en la vitamina C, de la que se supone que dosis del orden de 1 gramo diario (unas veinte veces la dosis recomendada por los expertos en nutrición) contribuyen a la mejora de la salud.
No se han obtenido pruebas de que dosis de vitaminas superiores a las necesarias sean beneficiosas, excepto en alguna de las raras enfermedades relacionadas con defectos de su captación. Se ha demostrado que poblaciones cuyas dietas están formadas por productos ricos en determinadas vitaminas (vitamina C, beta-caroteno, vitamina E) tienen un riesgo estadísticamente menor de padecer ciertas enfermedaes. Ahora bien el mecanismo (la vitamina, otras sustancias que la acompañan en esos alimentos, o la no ingestión de alimentos de otro tipo) no está todavía aclarado. Cabe la posibilidad de que las vitaminas mencionadas puedan tener adosis elevadas algún efecto beneficioso sobre el organismo, pero no ya en calidad de tales vitaminas, sino por su efecto como antioxidantes (actividad que se verá mas adelante). Algunas vitaminas, como la vitamina A y especialmente la vitamina D pueden ser muy tóxicas si se ingieren en cantidades anormalmente elevadas.
Vitaminas que no lo son
El desconocimiento, y en algunos casos el afán de lucro, han llevado a
etiquetar como vitaminas a sustancias que en realidad no lo son, bien porque no
son relevantes para nuestro metabolismo o bien porque podemos sintetizarlas en
cantidades suficientes para cubrir nuestras necesidades.
En el inicio de los estudios sobre vitaminas existió una cierta confusión,
aplicándose a veces distintos nombres a la misma vitamina. Tal es el caso de la
llamada "vitamina B5", que es en realidad la misma que la B6, la "vitamina B3",
que es una mezcla de niacina y ácido pantoténico o la "vitamina M", que es el
ácido fólico.
Actualmente, algunos vendedores de "alimentos saludables" intentan hacer creer que una serie de sustancias que ellos comercializan son vitaminas. Es falso, un fraude, y en algunos casos además un peligro para la salud.
Algunas de estas supuestas vitaminas son:
Vitamina F En realidad se trata de dos ácidos grasos, el ácido linoleico y el linolénico. No podemos sintetizarlos, y son necesarios para nuestro metabolismo, pero no son vitaminas. Se encuentran en mayor o menor proporcion en todas las grasas naturales.
Vitamina B15, o ácido pangámico, una sustancia presente en la mayoría de las semillas, pero irrelevante para nuestro organismo. Aunque es totalmente inútil, en principio no es tóxico, aunque se han encontrado lotes que contenían sustancias carcinógenas. La FDA (organismo encargado del control alimentario en USA) prohibió su venta en los Estados Unidos
Vitamina B17, o amigdalina, que no solamente no es una vitamina, ni tiene ningún papel metabólico en el ser humano, sino que es una sustancia muy tóxica, ya que en el estómago desprende cianuro. Se han producido varias muertes por su ingestión. Al demostrarse su toxicidad, los vendedores, para no perder el negocio, empezaron a recomendarla como una supuesta cura contra el cancer, lo que es falso, y le costó una condena a prisión es Estados Unidos a uno de ellos. Su comercialización está prohibida terminantemente en todo el mundo. Fue "descubierta" por los mismos que "descubrieron" la supuesta (y también falsa) vitamina B15.
Inositol Esta sustancia es una vitamina para algunos insectos y bacterias, y los ratones pierden pelo si su dieta no lo contiene. Sin embargo, los humanos podemos fabricar todo el que precisemos. La afirmación de que sirve para prevenir la calvicie, basada en el efecto de su carencia en los ratones es un fraude (chistoso, pero fraude).
PABA, siglas del ácido para-amino benzoico. Es esencial para algunas bacterias, pero totalmente innecesario para el ser humano.
Acido orótico. Es un intermedio metabólico que podemos sintetizar en las cantidades que necesitemos.
Lecitina Un tipo de fosfolípido, con propiedades emulsionantes, utilizado como aditivo alimentario (su código es el E- 322). Nuestro organismo es capaz de sintetizar todos los fosfolípidos que necesita. Se ha llegado a decir que es un adelgazante. En realidad es una grasa, y como tal, aporta calorías (es decir, engorda)
Carnitina. No es una vitamina. Nuestro organismo puede fabricar toda la que precise.
Taurina Esta sustancia es esencial para los gatos, y puede que para los niños recien nacidos, ya que la leche humana contiene mas que la de otras especies. Por esta razon se añade a las leches destinadas a alimentación infantil. Para los adultos, y para los niños que no sean de pecho, es absolutamente innecesaria.
MINERALES
Además del carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre que forman
parte de las moléculas orgánicas, nuestro organismo precisa otros elementos, o
como componentes estructurales o por sus capacidades catalíticas formando parte
de los centros activos de enzimas. Estos elementos son:
-Calcio.
Es el mineral más abundante en el organismo, dado que es un componente
fundamental de los huesos. También participa en la trasmisión nerviosa y forma
parte de la estructura de varios enzimas
-Fósforo.
Es un componente esencial, junto con el calcio, en la estructura de los
huesos y dientes. Forma parte de muchas sustancias orgánicas fundamentales en
muchas rutas metabólicas sobre todo en las implicadas en la obtención y
transmisión de energía. También en las que mantienen y trasmiten el mensaje
genético.
-Potasio.
Participa en el mantenimiento de la presión osmótica, especialmente en el
interior de las células, y en la trasmisión nerviosa.
-Cloruro.
Interviene en el mantenimiento de los equilibrios iónicos y osmóticos.
Forma parte del jugo gástrico.
-Sodio.
Participa en el mantenimiento de la presión osmótica, fundamentalmente en
compartimentos extracelulares, en la transmisión nerviosa y en el mantenimiento
de equilibrios ácido-base.
-Magnesio
Forma parte del hueso. Es también necesario para la actividad de muchos
enzimas, especialmente de aquellos que utilizan ATP. En estos enzimas, el Mg
está unido realmente al ATP, y no al propio enzima.
-Hierro.
Forma parte de la hemoglobina (la proteina que transporta el oxígeno en
la sangre) y de la mioglobina (que lo hace en el músculo). También forma parte
de bastantes enzimas. El organismo es capaz de almacenar cantidades importantes
de este elemento como reserva, asociado a una proteina llamada ferritina.
-Fluor
. Forma parte de la estructura de los dientes y huesos, aunque no es un
elemento estrictamente esencial.
-Zinc
Forma parte de bastantes enzimas, como la carbónico-anhidrasa o la
fosfatasa alcalina.
-Cobre.
Forma parte de algunos enzimas, como la tirosinasa.
-Manganeso.
Forma parte de algunos enzimas, entre ellos la superoxido dismutasa
mitocondrial.
-Selenio.
Forma parte de la selenocisteina, un aminoácido peculiar, (equivalente a
la cisteina, pero con azufre en lugar de selenio) presente en la glutation
peroxidasa.
-Molibdeno.
Forma parte de un cofactor específico necesario para tres enzimas, entre
ellos la xantín-oxidasa.
-Yodo.
Su única función biológica es como componente de las hormonas tiroideas.
-Cobalto
Se encuentra exclusivamente formando parte de la vitamina B12.
-Cromo
Solamente interviene, en forma de Cr+++, como constituyente del "factor
de tolerancia a la glucosa"
Otros
elementos
Existen otros elementos (silicio, boro, vanadio, estaño, arseénico y
níquel) de los que no se conoce con precisión su función biológica, si es que la
tienen, ni enfermedades carenciales en humanos, aunque sí se pueden en algunos
casos provocar experimentalmente en animales. Esto hace que se sospeche que
puedan desempeñar alguna función en nuestro organismo (el silicio, en el
desarrollo óseo, el boro en el metabolismo del calcio).
Algunos vendedores de "suplementos alimenticios" intentan hacer creer que otros elementos, como el litio, germanio, oro... son esenciales para la salud, y que deben obtenerse comprando sus productos, ya que los alimentos naturales no los contienen. Eso es simplemente un fraude.
Necesitamos suplementos de minerales?
La mayoría de los minerales se encuentran distribuidos muy ampliamente
entre todo tipo de alimentos, de tal modo que cualquier dieta que no sea
aberrante incluye una cantidad suficiente de la mayoría de ellos. Los únicos
elementos de los que pueden producirse carencias son el calcio, el hierro y el
yodo, y esto solamente con dietas basadas en determinados alimentos que no los
contienen o que los contienen en una forma no asimilable.
El calcio se encuentra distribuido tanto en alimentos de origen animal como
vegetal. Sin embargo, el presente en los alimentos vegetales es poco asimilable,
ya que éstos contienen también sustancias como el oxalato o el fitato que lo
secuestran e impiden su absorción en el tubo digestivo. El salvado, en
particular, contiene cantidades importantes de este tipo de sustancias. En la
harina integral, alrededor del 70% de todo el fósforo existente está formando
parte del ácido fítico, mientras que en la harina blanca esta proporción
desciende al 30% . También las legumbres y las almendras contienen cantidades
importantes de esta sustancia. En los productos animales el calcio se encuentra
más fácilmente disponible. La mejor fuente de este elemento son los productos
lácteos.
El hierro se encuentra también ampliamente distribuido, pero los problemas relacionados con su biodisponibilidad son aún mayores que en el caso del calcio. El hierro en forma hemo (tal como se encuentra en general en los alimentos de origen animal) se absorbe con relativa facilidad, pero el hierro en forma inorgánica, no. Su absorción depende de la presencia en la dieta de otros componentes, que favorecen su captación, como es el ácido ascórbico (reduce el Fe 3+ a Fe2+, mas soluble) o la dificultan, como el ácido oxálico o el ácido fítico. En conjunto, aunque los alimentos vegetales contienen bastante hierro (no demasiado; independientemente de las leyendas, las lentejas y espinacas contienen cantidades semejantes a otros alimentos parecidos ) su baja biodisponibilidad hace que no sean buenas fuentes alimentarias de este mineral.
En el caso del yodo, la causa de las deficiencias, cuanda aparecen, es la heterogeneidad de la distribución de este elemento en la superficie terrestre, que hace que los alimentos producidos en regiones en las que éste es mas escaso (algunas zonas alejadas de las costas, o valles cerrados en terrenos antiguos) sean deficientes en él. Cuando las poblaciones de estas zonas basan su dieta de forma casi exclusiva en su propia produccción alimentaria, pueden producirse deficiencias. Estas deficiencias no se producen cuando la procedencia de los alimentos es diversa, como sucede actualmente en las sociedades occidentales. En cualquier caso, dada la muy pequeña cantidad necesaria, puede enriquecerse de forma selectiva un alimento (normalmente la sal) con éste elemento.
En poblaciones con dietas muy anormales (alcoholicos, por ejemplo, que reciben una gran proporción de las calorías de su dieta del alcohol) pueden también aparecer deficiencias de zinc y de cobre. Estas deficiencias están asociadas naturalmente a otras deficiencias aún mas importantes en proteinas, vitaminas y otros minerales.
Los demás elementos están tan ampliamente distribuidos que, comamos lo que comamos, es imposible que aparezcan deficiencias. Utilizar suplementos sin recomendación médica es una forma inútil de gastar el dinero, y en algunos casos puede representar un riesgo para la salud.
Aditivos
ADITIVOS ALIMENTARIOS
Algunas informaciones útiles.
En España se consideran legalmente como aditivos a aquellas
substancias añadidas intencionadamente a los alimentos para mejorar sus
propiedades físicas, sabor, conservación, etc., pero no a aquellas añadidas con
el objetivo de aumentar su valor nutritivo. En aquellos casos en los que la
substancia añadida es eliminada, o la cantidad de ella que queda en el alimento
no tiene función alguna, no se considera un aditivo sino un agente auxiliar de
fabricación.
Algunos aditivos, como la sal o el vinagre, se utilizan desde la prehistoria.
Las consideraciones ligadas a la proteccion de la salud hacen que los aditivos estén sometidos a un control
legal estricto en todos los paises.
Los aditivos que más se utilizan son la sal (cloruro sódico), que no es
considerado en general como un aditivo, los mono y diglicéridos (emulsionantes),
el caramelo (colorante), el ácido cítrico (secuestrante y acidificante), el
ácido acético (acidificante y conservante), el bicarbonato sódico (para las
levaduras químicas), el ácido fosfórico y el glutamato sódico (potenciador del
sabor).
En los países de la Unión Europea, los
aditivos alimentarios autorizados se
designan mediante un número de
código, formado por la letra E y un número de tres o cuatro
cifras.
Por distintas razones, han aparecido informaciones falsas y alarmistas sobre
aditivos, como la llamada
"lista del Hospital de Villejuif" en Francia, que en España ha aparecido con
ese nombre o también con el de
"lista del Hospital de Majadahonda. La información contenida en estas listas
carece totalmente de validez y de rigor científico.
Grupos de aditivos más importantes
COLORANTES
El color es la primera sensación que se percibe de un alimento, y la que determina el primer juicio sobre su calidad. Es también un factor importante dentro del conjunto de sensaciones que aporta el alimento, y tiende a veces a modificar subjetivamente otras sensaciones como el sabor y el olor. Es posible, por ejemplo, confundir a un panel de catadores coloreando productos como los helados con un color que no corresponda con el del aroma utilizado. Los alimentos naturales tienen su propio color, por lo que en principio parecería como ideal su mantenimiento a lo largo del proceso de transformación. Sin embargo, los consumidores prefieren en determinados alimentos un color constante, que no varíe entre los diferentes lotes de fabricación de un producto. La variabilidad natural de las materias primas hace que este color normalizado solo pueda obtenerse modificándolo de forma artificial. Por otra parte, muchas sustancias colorantes naturales de los alimentos son muy sensibles a los tratamientos utilizados en el procesado (calor, acidez, luz, conservantes, etc.), destruyéndose, por lo que deben substituirse por otras más estables. Otros alimentos, como los caramelos, o como los productos de alta tecnología aparecidos recientemente en el mercado como imitaciones de mariscos, no tienen ningún color propio, y, para hacerlos más atractivos deben colorearse artificialmente. El coloreado también contribuye a la identificación visual del producto por parte del consumidor, y en muchos casos un buen proceso de coloreado puede condicionar el éxito o fracaso comercial de un producto. La práctica de colorear los alimentos tiene una larga tradición, ya que algunos productos naturales como el azafrán o la cochinilla eran ya conocidos por las civilizaciones antiguas. También data de antiguo el uso incorrecto de substancias colorantes perjudiciales para la salud, y su denuncia pública. Ya en 1820, F. Accum publicó en Londres un libro denunciando el uso de compuestos de cobre, plomo y arsénico, muy tóxicos, para colorear fraudulentamente los alimentos. Actualmente las regulaciones legales han hecho desaparecer muchos de los colorantes utilizados anteriormente. Por otra parte, existe una cierta tendencia a utilizar cuando es posible colorantes naturales en lugar de colorantes sintéticos, motivada por la presión de un sector importante de los consumidores. Analizado objetivamente, el coloreado de los alimentos es una actividad "cosmética", que no contribuye a mejorar su conservación o calidad nutritiva, por lo que el nivel de riesgo aceptable para un beneficio pequeño ha de ser forzosamente muy bajo.
COLORANTES NATURALES
La distinción entre natural y artificial, términos muy utilizados en las
polémicas sobre la salubridad de los alimentos, es de dificil aplicación cuando
se quiere hablar con propiedad de los colorantes alimentarios. En sentido
estricto, solo sería natural el color que un alimento tiene por sí mismo. Esto
puede generalizarse a los colorantes presentes de forma espontánea en otros
alimentos y extraíbles de ellos, pero puede hacer confusa la situación de
aquellas substancias totalmente idénticas pero obtenidas por síntesis química.
También la de colorantes obtenidos de materiales biológicos no alimentarios,
insectos, por ejemplo, y la de aquellos que pueden bien añadirse o bien formarse
espontáneamente al calentar un alimento, como es el caso del caramelo.
Los colorantes naturales son considerados en general como inocuos y
consecuentemente las limitaciones específicas en su utilización son menores que
las que afectan a los colorantes artificiales.
E-100 Curcumina
Es el colorante de la curcuma, especia obtenida del rizoma de la planta del
mismo nombre cultivada en la India.
En tecnología de alimentos se utiliza, además del colorante parcialmente
purificado, la especia completa y la oleorresina; en estos casos su efecto es
también el de aromatizante. La especia es un componente fundamental del curry,
al que confiere su color amarillo intenso característico. Se utiliza también
como colorante de mostazas, en preparados para sopas y caldos y en algunos
productos cárnicos. Es también un colorante tradicional de derivados lácteos. Se
puede utilizar sin más límite que la buena práctica de fabricación en muchas
aplicaciones, con excepciones como las conservas de pescado, en las que el
máximo legal es 200 mg/kg, las conservas vegetales y el yogur, en las que es 100
mg/kg, y en el queso fresco, en el que este máximo es sólo 27 mg/Kg.
El colorante de la curcuma se absorbe relativamente poco en el intestino, y
aquel que es absorbido se elimina rápidamente por via biliar. Tiene una
toxicidad muy pequeña. La especia completa es capaz de inducir ciertos efectos
de tipo teratogénico en algunos experimentos. La dosis diaria admisible para la
OMS es, provisionalmente, de hasta 0,1 mg/kg de colorante, y 0,3 mg/kd de
oleorresina.
Para más información:
- FAO/OMS Expert Commitee on Food Additives (1987). Curcumin and turmeric
oleorresin, en Toxicological Evaluation of Certain Food Additives and
Contaminants, 21, 73-79.
E-101 Riboblavina
La riboflavina es una vitamina del grupo B, concretamente la denominada B2. Es
la substancia que da color amarillo al suero de la leche, alimento que es la
principal fuente de aporte, junto con el hígado. Industrialmente la riboflavina
se obtiene por síntesis química o por métodos biotecnológicos.
Como colorante tiene la ventaja de ser estable frente al calentamiento, y el
inconveniente de que, expuesta a la luz solar o a la procedente de tubos
fluorescentes es capaz de iniciar reacciones que alteran el aroma y el sabor de
los alimentos. Este efecto puede ser importante por ejemplo en la leche
esterilizada envasada en botellas de vidrio.
Este aditivo es relativamente poco utilizado. Cuando se emplea como colorante no
pueden hacerse indicaciones acerca del enriquecimiento vitamínico en la
publicidad del alimento. En España se limita su uso en el yogur a 100 mg/kg y en
las conservas de pescado a 200 mg/kg. En otros productos no tiene limitación.
Aunque es una vitamina, y por tanto esencial para el organismo, su deficiencia
no produce una enfermedad específica, como en el caso de la deficiencia de otras
vitaminas, sino solamente una serie de alteraciones en la mucosa bucal que no
suelen ser graves. Las necesidades de riboflavina para una persona normal se
situan en torno a los 2 mg/día. Los estados carenciales, no graves, no son
demasiado raros. Al ser una vitamina hidrosoluble, un eventual exceso no se
acumula, sino que se elimina facilmente y por tanto no resulta perjudicial. Es
relativamente poco soluble, lo que dificulta la absorción de dosis muy grandes.
En experimentos con animales, la riboflavina prácticamente carece de toxicidad.
La dosis diaria aceptable es de hasta 5 mg/Kg de peso.
E-120, Cochinilla, ácido carmínico
El ácido carmínico, una substancia química compleja, se encuentra presente en
las hembras con crías de ciertos insectos de la familia Coccidae , parásitos de
algunas especies de cactus. Durante el siglo pasado, el principal centro de
producción fueron las Islas Canarias, pero actualmente se obtiene principalmente
en Perú y en otros paises americanos. Los insectos que producen esta substancia
son muy pequeños, hasta tal punto que hacen falta unos 100.000 para obtener 1 Kg
de producto, pero son muy ricos en colorante, alcanzando hasta el 20% de su peso
seco. El colorante se forma en realidad al unirse la substancia extraída con
agua caliente de los insectos, que por si misma no tiene color, con un metal
como el aluminio, o el calcio y para algunas aplicaciones (bebidas
especialmente) con el amoniaco. Es probablemente el colorante con mejores
características tecnológicas de entre los naturales, pero se utiliza cada vez
menos debido a su alto precio. Confiere a los alimentos a los que se añade un
color rojo muy agradable, utilizándose en conservas vegetales y mermeladas
(hasta 100 mg/kg), helados, productos cárnicos y lácteos, como el yogur y el
queso fresco (20 mg/Kg de producto)y bebidas, tanto alcohólicas como no
alcohólicas. No se conocen efectos adversos para la salud producidos por este
colorante.
Para más información:
- Francis, F.J. (1987). Lesser-Known food colorante. Food Tecnolo. 41, 62-68.
E-140 Clorofilas
E-141 Complejos cúpricos de clorofilas y clorofilinas
Las clorofilas son los pigmentos responsables del color verde de las hojas de
los vegetales y de los frutos inmaduros. Son piezas claves en la fotosíntesis,
proceso que permite transformar la energía solar en energía química, y
finalmente a partir de ella producir alimentos para todos los seres vivos y
mantener el nivel de oxígeno en la atmóstera. Por esta razón han sido estudiadas
muy extensamente. Se ha dicho de ellas que son las substancias químicas mas
importantes sobre la superficie de la Tierra.
Las plantas superiores tienen dos tipos de clorofila muy semejantes entre ellas,
denominadas a y b, siendo la primera la mayoritaria y la que se degrada más
facilmente. Son químicamente muy complicadas, y solo en 1940 se pudo averiguar
su estructura completa. Incluyen un átomo de magnesio dentro de su molécula.
El interés por la clorofila en tecnología alimentaria no estriba tanto en su uso
como aditivo sino en evitar que se degrade durante el procesado y almacenamiento
la que está presente en forma natural en los alimentos de origen vegetal. El
calentamiento hace que las clorofilas pierdan el magnesio, transformándose en
otras substancias llamadas feofitinas y cambiando su color verde característico
por un color pardo oliváceo mucho menos atractivo. Este efecto puede producirse
en el escaldado de las verduras previo a su congelación, en el enlatado, etc.
También le afecta el oxígeno, la luz y la acidez, resistiendo mal además los
periodos de almacenamiento prolongados.
Las clorofilas, que en los vegetales se encuentran dentro de ciertos orgánulos,
son insolubles en agua pero solubles en alcohol, con el que pueden extraerse.
Las clorofilinas son derivados algo más sencillos obtenidos por rotura parcial
de las clorofilas. La substitución del magnesio por cobre da lugar al colorante
E-141, cuyo color es mucho más estable.
Las clorofilas se utilizan poco como aditivos alimentarios, solo ocasionalmente
en aceites, chicle, helados y bebidas refrescantes, en sopas preparadas y en
productos lácteos. Su empleo está limitado, en el queso a 600 mg/Kg, solo el
E-140, y en algunas conservas vegetales y yogures a 100 mg/Kg.
Estos colorantes se absorben muy poco en el tubo digestivo. No se ha establecido
un límite máximo a la ingestión diaria de la clorofila utilizada como aditivo,
ya que esta cantidad es despreciable frente a la ingerida a partir de fuentes
naturales. La ingestión admisible del colorante E-141 es de hasta 15 mg/Kg de
peso y día, debido a su contenido en cobre (4-6% del peso de colorante). Una
cantidad elevada de cobre puede ser muy tóxica. Sin embargo, las dietas
occidentales habituales son usualmente deficitarias más que excedentarias en
cobre, por lo que la pequeña cantidad que puede aportar este colorante en un uso
normal sería probablemente más beneficiosa que perjudicial.
Para mas información.
Schwartz, S. J., y Lorenzo, T.V. (1990) Chlorophyls in foods. Crit. Rev. Food
Sci. Technol. , 29, 1-17
E.150 Caramelo
El caramelo es un material colorante de composición compleja y químicamente no
bien definido, obtenido por calentamiento de un azucar comestible (sacarosa y
otros) bien solo o bien mezclado con determinadas substancias químicas. Según
las substancias de que se trate, se distinguen cuatro tipos:
I. Obtenido calentando el azúcar sin mas adiciones o bien añadiendo también
ácido acético, cítrico, fosfórico o sulfúrico, o hidróxido o carbonato sódico o
potásico. A este producto se le conoce como caramelo vulgar o caústico.
II. Otendido calentando el azucar con anhidrido sulfuroso o sulfito sódico o
potásico.
III. Obtenido calentando el azucar con amoniaco o con una de sus sales (sulfato,
carbonato o fosfato amónico)
IV. Obtenido calentando el azucar con sulfito amónico o con una mezcla de
anhidrido sulfuroso y amoniaco.
El caramelo se produce de forma natural al calentar productor ricos en azúcares,
por ejemplo en el horneado de los productos de bollería y galletas, fabricación
de guirlaches, etc. El tipo I es asimilable al azucar quemado obtenido de forma
doméstica para uso en repostería.
En España, el caramelo tiene la consideración legal de colorante natural y por
tanto no está sometido en general a más limitaciones que las de la buena
práctica de fabricación, con algunas excepciones como los yogures, en los que
solo se aceptan 159 mg/Kg de producto.
Es el colorante típico de las bebidas de cola, así como de muchas bebidas
alcohólicas, como ron, coñac, etc. También se utiliza en repostería, en la
elaboración del pan de centeno, en la fabricación de caramelos, de cerveza,
helados, postres, sopas preparadas, conservas y diversos productos cárnicos. Es
con mucho el colorante más utilizado en alimentación, representando más del 90%
del total de todos los añadidos.
Al ser un producto no definido químicamente, su composición depende del método
preciso de fabricación. La legislación exige que la presencia de algunas
substancias potencialmente nocivas quede por debajo de cierto límite. Los tipos
I y II son considerados perfectamente seguros, y la OMS no ha especificado una
ingestión diaria admisible. En el caso de los tipos III y IV la situación es
algo distinta, ya que la presencia de amoniaco en el proceso de elaboración hace
que se produzca una substancia, el 2-acetil-4-(5)-tetrahidroxibutilimidazol, que
puede afectar al sistema inmune. También se producen otras substancias capaces
de producir, a grandes dosis, convulsiones en animales. Por esta razón el comité
FAO/OMS para aditivos alimentarios fija la ingestión diaria admisible en 200 mg/Kg
de peso para estos dos tipos. En España el uso de caramelo "al amoniaco" está
prohibido en aplicaciones en las que, sin embargo, se autorizan los otros tipos,
por ejemplo en ciertas clases de pan.
Aproximadamente la mitad de los componentes del caramelo son azúcares
asimilables. Aunque no se conoce con mucha precisión, parece que los otros
componentes específicos del caramelo se absorben poco en el intestino. Dosis de
hasta 18 g/día en voluntarios humanos no producen más problemas que un ligero
efecto laxante. Los experimentos realizados para estudiar el posible efecto
sobre los genes de este colorante han dado en general resultados negativos,
aunque en algunos casos, debido a la indefinición del producto, los resultados
fueran equívocos.
Para más información:
- Joint FAO/OMS expert Comitée of Food Additives (1987). Caramel colours,
en Toxicological Evaluation of Certain Food Aditives and Contaminants, 20,
99-163.
E-153 Carbón medicinal vegetal
Este producto se obtiene, como su nombre indica, por la carbonización de
materias vegetales en condiciones controladas. El proceso de fabricación debe
garantizar la ausencia de ciertos hidrocarburos que podrían formarse durante el
proceso de carbonización y que son cancerígenos. Por ello debe cumplir unas
normas de calidad muy estrictas, las que exige su uso para aplicaciones
farmacéuticaas. En la legislación española tiene la consideración de colorante
natural. Como colorante tiene muy poca importancia, pero un producto semejante,
el carbón activo, es fundamental como auxiliar tecnológico para decolorar
parcialmente mostos, vinos y vinagres, desodorizar aceites y otros usos. Este
producto se elimina por filtración en la industria después de su actuación, y no
se encuentra en el producto que llega al consumidor.
E-160 Carotenoides
E-160 a Alfa, beta y gamma caroteno
E-160 b Bixina, norbixina (Rocou, Annato)
E-160 c Capsantina, capsorrubina
E-160 d Licopeno
E-160 e Beta-apo-8'-carotenal
E-160 f Ester etílico del ácido beta-apo-8'-carotenoico
Los carotenoides y las xantofilas (E-161) son un amplio grupo de pigmentos
vegetales y animales, del que forman parte más de 450 subsatancias diferentes,
descubriéndose otras nuevas con cierta frecuencia. Se ha calculado que la
naturaleza fabrica cada año alrededor de 100 millones de toneladas, distribuídas
especialmente en las algas y en las partes verdes de los vegetales superiores.
Alrededor del 10% de los diferentes carotenoides conocidos tiene actividad como
vitamina A en mayor o menor extensión. Alrededor del 10% de los diferentes
carotenoides conocidos tiene mayor o menor actividad como vitamina A.
Los carotenoides utilizados en la fabricación de alimentos se pueden obtener
extrayéndolos de los vegetales que los contienen (el aceite de palma, por
ejemplo, contiene un 0,1%, que puede recuperarse en el refinado) o, en el caso
del beta-caroteno, beta-apo-8'-carotenal y ester etílico al ácido beta-apo-8'-carotenoico,
por síntesis química. Los dos últimos no existen en la naturaleza.
La bixina y la norbixina se obtienen de extractos de la planta conocida como
bija, roccou o annato (Bixa orellana ). Son compuestos algo diferentes
químicamente entre ellos, siendo la bixina soluble en las grasas e insoluble en
algua y la norbixina a la inversa. Se han utilziado desde hace muchos años para
colorear productos lácteos, y su color amarillo puede aclararse por
calentamiento, lo que facilita la obtención del tono adecuado. La capsantina es
el colorante típico del pimiento rojo y del pimentón, siendo España el principal
productor mundial. Sus aplicaciones en la fabricación de embutidos son de sobra
conocidas. El licopeno es el colorante rojo del tomate y los carotenos están
distribuidos muy ampliamente entre los vegetales, especialmente el
beta-caroteno, que es también el colorante natural de la mantequilla.
No son muy solubles en las grasas, y, con la excepción de la norbixina,
prácticamente nada en agua. Cuando se utilizan para colorear bebidas
refrescantes (el beta-caroteno especialmente, para las bebidas de naranja), es
en forma de suspensiones desarrolladas específicamente con este fin. Tienen la
ventaja de no verse afectados, como otros colorantes, por la presencia de ácido
ascórbico, el calentamiento y la congelación, así como su gran potencia
colorante, que ya resulta sensible a niveles de una parte por millón en el
alimento. Sus principales inconvenientes son que son caros y que presentan
problemas técnicos durante su utilización industrial, ya que son relativamente
difíciles de manejar por su lentitud de disolución y por la facilidad con que se
alteran en presencia de oxígeno. Pierden color facilmente en productos
deshidratados, pero en cambio resisten bien el enlatado.
Algunos de ellos (el beta-caroteno y el beta-apo-8'-carotenal, especialmente y,
mucho menos, el E-160 f) tienen actividad como vitamina A, en la que se pueden
transformar en el organismo. La ingestión de cantidades muy elevadas de esta
vitamina puede causar intoxicaciones graves. Sin embargo, las dosis necesarias
para originar este efecto quedan muy por encima de las que podrían formarse a
partir de los carotenoides concebiblemente presentes como aditivo alimentario.
La ingestión diaria admisible según el comité FAO/OMS es de hasta 0,065 mg/Kg de
peso en el caso del E-160 B y de 5 mg/Kg de peso en los E-160 e y E-160 f. Se
han descrito algunos casos, raros, de alergia al extracto de bija.
La legislación española autoriza el uso del caroteno sin límites para colorear
la mantequilla y la margarina, 0,1 g/kg en el yogur, 200 mg/kg en conservas de
pescado, 300 mg/kg en los productos derivados de huevos, conservas vegetales y
mermeladas, y hasta 600 mg/kg en quesos. En sus aplicaciones en bebidas
refrescantes, helados y productos cárnicos no tiene limitaciones. En Estados
Unidos solo se limita el uso del E-160 e (0,015 g/libra).
Los carotenoides son cada vez más usados en tecnología alimentaria a pesar de
los problemas que se han indicado, especialmente ante las presiones ciudadanas
contra los colorantes artificiales. Esto es especialmente notable en el caso de
las bebidas refrescantes. También se está extendiendo en otros paises la
utilización del colorante del pimentón y de la propia especia.
Desde hace algunos años se ha planteada la hipótesis de que el beta-caroteno, o
mejor, los alimentos que lo contienen, pueden tener un efecto protector frente a
ciertos tipos de cancer. Los datos epidemiológicos parecen apoyarla, pero la
complejidad del problema hace que aún no se puedan indicar unas conclusiones
claras, ni mucho menos recomendar la ingestión de dosis farmacológicas de esta
substancia.
Para más información:
- Gordon, H.T., Bouernfeind, J.C. (1982). Carotenoids as food colorants. Crit.
Rev. Food Sci. Nutr. 18, 59-...
- Peto, R., Doll, R., Buckley, J.D., Sporn, M.B. (1981). Can dietary
beta-carotene materially reduce human cancer rates?. Nature 290, 201-208.
XANTOFILAS
E-161 a Flavoxantina
E-161 b Luteína
E-161 c Criptoxantina
E-161 d Rubixantina
E-161 e Violoxantina
E-161 f Rodoxantina
E-161 g Cantaxantina
Las xantofilas son derivados oxigenados de los carotenoides, usualmente sin
ninguna actividad como vitamina A. La criptoxantina es una excepción, ya que
tiene una actividad como vitamina A algo superior a la mitad que la del
beta-caroteno. Abundan en los vegetales, siendo responsables de sus coloraciones
amarillas y anaranjadas, aunque muchas veces éstas estén enmascaradas por el
color verde de la clorofila. También se encuentran las xantofilas en el reino
animal, como pigmentos de la yema del huevo (luteína) o de la carne de salmón y
concha de crustáceos (cantaxantina). Esta última, cuando se encuentra en los
crustáceos, tiene a veces colores azulados o verdes al estar unida a una
proteína. El calentamiento rompe la unión, lo que explica el cambio de color que
experimentan algunos crustáceos al cocerlos. La cantaxantina utilizada como
aditivo alimentario se obtiene usualmente por síntesis química.
La cantaxantina era el componente básico de ciertos tipos de píldoras utilizadas
para conseguir un bronceado rápido. La utilización de grandes cantidades de
estas píldoras dio lugar a la aparición de problemas oculares en algunos casos,
por lo que, con esta experiencia del efecto de dosis altas, se tiende en algunos
apieses a limitar las cantidades de este producto que pueden añadirse a los
alimentos. Por ejemplo, en Estados Unidos el límite es de 30 mg/libra .
En España, las xantofilas se utilizan para aplicaciones semejantes a las de los
carotenoides (excepto en el queso), con las mismas restricciones.
Estos colorantes tienen poca importancia como aditivos alimentarios directos.
Unicamente la cantaxantina, de color rojo semejante al del pimentón, se utiliza
a veces debido a su mayor estabilidad. Son en cambio muy importantes como
aditivos en el alimento suministrado a las truchas o salmones criados en
piscifactorías, y también en el suministrado a las gallinas. El objetivo es
conseguir que la carne de los peces o la yema de los huevos tenga un color más
intenso. El colorante utilizado en cada caso concreto depende de la especie
animal de que se trate, y suele aportarse en forma de levaduras del género
Rhodatorula o como algas Spirulina , más que como substancia química aislada.
Para más información:
-Simpson, K.L (1982). Carotenoids pigments in seafood, en Chemistry and
Biochemistry of Marine Food Products, 115-136.
E-162 Rojo de remolacha, betanina, betalaína
Este colorante consiste en el extracto acuoso de la raiz de la remolacha roja
(Beta vulgaris ). Como tal extracto, es una mezcla muy compleja de la que aún no
se conocen todos sus componentes. A veces se deja fermentar el zumo de la
remolacha para eliminar el azucar presente, pero también se utiliza sin más
modificación, simplemente desecado.
Aunque este colorante resiste bien las condiciones ácidas, se altera facilmente
con el calentamiento, especialmente en presencia de aire, pasando su color a
marrón. El mecanismo de este fenómeno, que es parcialmente reversible, no se
conoce con precisión. Se absorbe poco en el tubo digestivo. La mayor parte del
colorante absorbido se destruye en el organismo, aunque en un cierto porcentaje
de las personas se elimina sin cambios en la orina.
Ante la preocupación del público por el uso de colorantes artificiales, el rojo
de remolacha está ganando aceptación, especialmente en productos de repostería,
helados y derivados lácteos dirigidos al público infantil. En España se utiliza
en bebidas refrescantes, conservas vegetales y mermeladas (300mg/kg), conservas
de pescado (200mg/kg), en yogures (hasta 18 mg/Kg )y en preparados a base de
queso fresco, hasta 250 mg/Kg.
No se conocen efectos nocivos de este colorante y la OMS no ha fijado un límite
a la dosis diaria admisible.
E-163 Antocianos
Son un grupo amplio de substancias naturales, bastante complejas, formadas por
un azúcar unido a la estructura química directamente responsable del color. Son
las substancias responsables de los colores rojos, azulados o violetas de la
mayoría de las frutas y flores. Usualmente cada vegetal tiene de 4 a 6
distintos, pero algunos tienen prácticamente uno solo (la zarzamora, por
ejemplo) o hasta 15. No existe una relación directa entre el parentesco
filogenético de dos plantas y sus antocianos.
Los antocianos utilizados como colorante alimentario deben obtenerse de
vegetales comestibles. La fuente más importante a nivel industrial son los
subproductos (hollejos, etc.) de la fabricación del vino. Los antocianos son los
colorantes naturales del vino tinto, y en algunos casos permiten distinguir
químicamente el tipo de uva utilizado. Son, evidentemente, soflubles en medio
acuoso. El material extraido de los subproductos de la industria vinícola,
denominado a veces "enocianina", se comercializa desde 1879, y es relativamente
barato. Los otros antocianos, en estado puro, son muy caros.
Los antocianos son substancias relativamente inestables, teniendo un
comportamiento aceptable únicamente en medio ácido. Se degradan, cambiando el
color, durante el almacenamiento, tanto más cuanto más elevada sea la
temperatura. También les afecta la luz, la presencia de sulfitos (E-220 y
siguientes), de ácido ascórbico y el calentamiento a alta temperatura en
presencia de oxígeno. El efecto del sulfito es especialmente importante en el
caso de los antocianos naturales de las frutas que se conservan para utilizarlas
en la fabricación de mermeladas.
Se utilizan relativamente poco, solamente en algunos derivados lácteos, helados,
caramelos, productos de pastelería y conservas vegetales (hasta 300 mg/kg),
aunque están también autorizados en conservas de pescado (200 mg/kg), productos
cárnicos, licores, sopas y bebidas refrescantes. Como los demás colorantes
naturales, en bastantes casos no tienen más limitación legal a su uso que la
buena práctica de fabricación, aunque esta situación tiende a cambiar
progresivamente. Cuando se ingieren, los antocianos son destruídos en parte por
la flora intestinal. Los absorbidos se eliminan en la orina, muy poco, y
fundamentalmente en la bilis, previas ciertas transformaciones. En este momento
son substancias no del todo conocidas, entre otras razones por su gran variedad,
siendo objeto actualmente de muchos estudios.
La ingestión diaria de estas substancias, procedentes en su inmensa mayoría de
fuentes naturales, puede estimarse en unos 200 mg por persona.
Para más información:
- Hrazdina, G. (1982). Anthocyanins, en The Flavomoids (Harborne, JB y Malay,
T.J. Eds), 135-188, Chapman & Hall.
- Francis, F.J. (1989) Food colorants: Anthocyanins. Crit. Rev. Food Sci. Nut. ,
28, 273-314
COLORANTES ARTIFICIALES
Como ya se ha indicado, el coloreado artificial de los alimentos es una práctica
que data de la antigŸedad, pero alcanzó su apogeo con el desarrollo en el siglo
XIX de la industria de los colorantes orgánicos de síntesis; ya en 1860 se
coloreaba el vino en Francia con fucsina; más adelante se colorearon los
macarrones y la mantequilla con dinitrocresol, etc. En los últimos años la
preocupación por la seguridad de los alimentos, y la presión del público, ha
llevado a muchas empresas a revisar la formulación de sus productos y substituir
cuando es tecnológicamente factible los colorantes artificiales por otros
naturales. Además, aunque en general son más resistentes que los colorantes
naturales, los colorantes sintéticos presentan también problemas en su uso; por
ejemplo, en muchos casos se decoloran por acción del ácido ascórbico, efecto
importante en el caso de las bebidas refrescantes, en que esta substancia se
utiliza como antioxidante. Los colorantes artificiales pueden utilizarse en
forma soluble, como sales de sodio y potasio, y a veces amonio, en forma
insoluble como sales de calcio o aluminio, o bien adsorbidos sobre hidróxido de
aluminio formando lo que se conoce como una laca. La utilización de un colorante
soluble o insoluble depende de la forma en que se va a llevar a cabo la
dispersión en el alimento.
Precisamente la preocupación por su seguridad ha hecho que los colorantes
artificiales hayan sido estudiados en forma exhaustiva por lo que respecta a su
efecto sobre la salud, mucho más que la mayoría de los colorantes naturales.
Ello ha llevado a reducir cada vez más el número de colorantes utilizables,
aunque al contrario de lo que sucede en los otros grupos de aditivos, existan
grandes variaciones de un pais a otro. Por ejemplo, en los Paises Nórdicos están
prohibidos prácticamente todos los artificiales, mientras que en Estados Unidos
no están autorizados algunos de los que se usan en Europa pero sí lo están otros
que no se utilizan aquí.
En España la cantidad total de colorantes artificiales está limitada, en
general, a entre 100 y 300 mg/Kg en cualquier producto alimentario sólido,
dependiendo de cual sea, y a 70 mg/l en bebidas refrescantes. Además cada
colorante tiene por sí mismo un límite que varía según la substancia de que se
trate y del alimento en el que se utilice. La tendencia actual es a limitar mas
aún tanto los productos utilizables como las cantidades que pueden añadirse.
Para más información:
- Noonan, J. E., Meggos, H, (1980). Synthetic food colours, en CRC Handbook of
Food Additives, 2a Ed. Vol II (Furia, T.E., Ed.), 339-383 CRC Press.
COLORANTES AZOICOS
Estos colorantes forman parte de una familia de substancias orgánicas
caracterizadas por la presencia de un grupo peculiar que contiene nitrógeno
unido a anillos aromáticos. Todos se obtienen por síntesis química, no
existiendo ninguno de ellos en la naturaleza. El número de los colorantes de
este grupo autorizados actualmente es pequeño en comparación con los existentes,
muchos de los cuales se utilizaron antigŸamente y luego se prohibieron por su
efecto potencialmente perjudicial para la salud. Este hecho es importante sobre
todo en los colorantes para grasas, siendo un ejemplo típico el denominado
"amarillo mantequilla", utilizado hace tiempo para colorear este alimento. En
1918 se introdujo en Estados Unidos, pero se prohibió el mismo año al afectar a
los obreros que lo manejaban. En otros paises, especialmente en Japón, se
utilizó hasta los años 40, cuando se demostraron incuestionablemente sus
propiedades como agente carcinógeno. Este colorante se absorbe en una gran
proporción y se metaboliza en el hígado. No existen datos que permitan sospechar
que lo mismo suceda en el caso de los que se utilizan actualmente, que tienen
como característica general la de absorberse muy poco en el intestino, siendo
destruidos en su mayoría por la flora bacteriana intestinal. Los fragmentos de
colorante que si son asimilados se eliminan por vía urinaria y/o biliar.
Se les ha acusado de ser capaces de producir reacciones de sensibilidad en
personas alérgicas a la aspirina, aunque esto solo se ha demostrado, en algunos
casos, para uno de ellos, la tartrazina. También se les ha acusado sin demasiado
fundamento de provocar alteraciones en el comportamiento y aprendizaje en los
niños, especialmente también a la tartrazina (Es-102) (Ver pág....)
Para más información:
- Comber, R.D., Haveland-Smith, R.B. (1982). A review of the
genotoxicity of food, drug and cosmetic colours ant other azo, triphenylmethane
and xanthene dyes. Mutation Res. 98, 101-248.
COLORANTES ARTIFICIALES
En los últimos años la preocupación por la seguridad de los
alimentos, y la presión del público, ha llevado a muchas empresas a revisar la
formulación de sus productos y sustituir cuando es tecnológicamente factible los
colorantes artificiales por otros naturales. Además, son más resistentes que los
colorantes naturales.
Precisamente la preocupación por su seguridad ha hecho que los colorantes
artificiales hayan sido estudiados en forma exhaustiva por lo que respecta a su
efecto sobre la salud, mucho más que la mayoría de los colorantes naturales.
Ello ha llevado a reducir cada vez más el número de colorantes utilizables,
aunque al contrario de lo que sucede en los otros grupos de aditivos, existan
grandes variaciones de un pais a otro. Por ejemplo, en los Paises Nórdicos están
prohibidos prácticamente todos los artificiales, mientras que en Estados Unidos
no está‡n autorizados algunos de los que se usan en Europa pero sí lo están
otros que no se utilizan aquí.
En España la cantidad total de colorantes artificiales está limitada en
cualquier producto alimentario. Además cada colorante tiene por sí mismo un
límite que varía según la sustancia de que se trate y del alimento en el que se
utilice. La tendencia actual es a limitar más aún tanto los productos
utilizables como las cantidades que pueden añadirse.
E-102 Tartracina
Su uso está autorizado en más de sesenta paises, incluyendo
la CE y Estados Unidos.
Es un colorante amplísimamente utilizado, por ejemplo, en productos de
respostería, fabricación de galletas, de derivados cárnicos, sopas preparadas,
conservas vegetales helados y caramelos. Para bebidas refrescantes, a las que
confiere color de "limón". A nivel anecdótico, la tartracina es el colorante del
condimento para paellas utilizado en sustitución del azafrán.
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La tartracina es capaz de producir reacciones adversas en
un pequeño porcentaje (alrededor del 10%) de entre las personas alérgicas a la
aspirina. Estas personas deben examinar la etiqueta de los alimentos que pueden
contener este colorante antes de consumirlos. El mecanismo de esta sensibilidad
cruzada no es bien conocido, ya que no existe un parentesco químico evidente
entre ambas sustancias.
Se ha acusado a la tartracina de producir
trastornos en el comportamiento de los niños, acusación que se ha demostrado
que es falsa.
E-110 Amarillo anaranjado S
Se utiliza para colorear refrescos de naranja, helados,
caramelos, productos para aperitivo, postres, etc. Sus límites legales de
utilización en España son en general iguales o menores a los del E-102, con
excepciones como las conservas vegetales, en las que no está autorizado.
En 1984 se acusó a este colorante de cancerígeno, aunque esta afirmación no
llegara a demostrarse. También se le ha acusado, como a todos los colorantes
azoicos, de provocar alergias y
trastornos en el comportamiento en niños
E-122 Azorrubina o carmoisina
Este colorante se utiliza para conseguir el color a frambuesa en caramelos, helados, postres, etc. Su uso no está autorizado en los Paises Nórdicos, Estados Unidos y Japón. Prácticamente no se absorbe en el intestino.
E-123 Amaranto
Este colorante rojo se ha utilizado como aditivo
alimentario desde principios de siglo. Sin embargo, a partir de 1970 se
cuestionó la seguridad de su empleo. En primer lugar, dos grupos de
investigadores rusos publicaron que esta sustancia era capaz de producir en
animales de experimentación tanto cáncer como defectos en los embriones. Esto
dio lugar a la realización de diversos estudios en Estados Unidos que llegaron a
resultados contradictorios; sin embargo, si que quedó claro que uno de los
productos de la descomposición de este colorante por las bacterias intestinales
era capaz de atravesar en cierta proporción la placenta. Por otra parte, también
se ha indicado que este colorante es capaz de producir alteraciones en los
cromosomas. Aunque no se pudieron confirmar fehacientemente los riesgos del
amaranto, la administración estadounidense, al no considerarlo tampoco
plenamente seguro, lo prohibió en 1976. En la CE está aceptado su uso, pero
algunos paises como Francia e Italia lo han prohibido de hecho al limitar su
autorización únicamente a los sucedáneos de caviar, aplicación para la que no es
especialmente útil y en la que suele usarse el rojo cochinilla A (E-124).
En general, su uso tiende a limitarse en todos los paises. En España, por
ejemplo, se ha ido retirado su autorización para colorear diferentes alimentos
como los helados o las salsas según se han ido publicando normas nuevas. Tampoco
puede utilizarse en conservas vegetales, mermeladas o conservas de pescado. La
tendencia parece ser en todo caso la de irlo eliminando progresivamente de la
listas autorizadas para cada alimento, de tal modo que finalmente, aunque esté
autorizado genéricamente, no pueda utilizarse en la realidad.
E-124 Rojo cochinilla A, Rojo Ponceau 4R
|
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A pesar de la semejanza de nombres, no tiene ninguna
relación (aparte del color) con la
cochinilla (E-120)
Se utiliza para dar color de "fresa" a los caramelos y productos de pastelería,
helados, etc. y también en sucedáneos de caviar y derivados cárnicos (en el
chorizo, por ejemplo, sin demasiada justificaci—n, al menos en España,
sustituyendo en todo o en parte al pimentón). Desde 1976 no se utiliza en
Estados Unidos. Se ha discutido su posible efecto cancerígeno en experimentos
realizados con hamsters (los resultados son claramente negativos en ratas y
ratones). Los resultados, confusos, podrían ser debidos a la presencia de
impurezas en las muestras del colorante utilizadas en el test.
E-151 Negro brillante BN
Aunque está autorizado también para otras aplicaciones, se utiliza casi exclusivamente para colorear sucedáneos del caviar. No se permite su uso en los Paises Nórdicos, Estados Unidos, Canadá y Japón.
E-104 Amarillo de quinoleína
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Este colorante es una mezcla de varias sustancias químicas
muy semejantes entre sí. Se utiliza en bebidas refrescantes con color de
"naranja", en bebidas alcohólicas, y en la elaboración de productos de
respostería, conservas vegetales, derivados cárnicos, helados, etc.
El amarillo de quinoleína es un colorante que se absorbe poco en el aparato
digestivo, eliminándose directamente. Aunque no existen datos que indiquen
eventuales efectos nocivos a las concentraciones utilizadas en los alimentos, no
está autorizado como aditivo alimentario en Estados Unidos, Canadá y Japón,
entre otros paises.
E-127 Eritrosina
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Una característica peculiar de este colorante es la de
incluir en su molécula 4 átomos de yodo, lo que hace que este elemento
represente más de la mitad de su peso total.
Es el colorante más popular en los postres lácteos con aroma de fresa. En España
se utiliza en yogures aromatizados, en mermeladas, especialmente en la de fresa,
en caramelos, derivados cárnicos, patés de atún o de salmón, y en algunas otras
aplicaciones.
Aunque se le ha acusado, sin pruebas, de ser un compuesto cancerígeno, el
principal riesgo sanitario de su utilización es su acción sobre el tiroides,
debido a su alto contenido en yodo. Aunque en su forma original se absorbe muy
poco, no se conoce bien hasta qué punto el metabolismo de las bacterias
intestinales puede producir su descomposición, originando substancias m‡s
sencillas, o yodo libre, que sean más facilmente absorbibles.
En esta línea se va tendiendo a limitar algunas de sus aplicaciones,
especialmente las dirigidas al público infantil. En España, por ejemplo, no está
autorizado para la fabricación de helados. A pesar de ello, con las limitaciones
de la legislación espa–ola, la dosis diaria admisible puede sobrepasarse sin
demasiadas dificultades. Ello no quiere decir que en realidad se sobrepase, ya
que los fabricantes suelen añadir menor cantidad de la permitida, entre otras
razones porque este producto no es precisamente barato, y por que un color
demasiado intenso no resulta atractivo.
E-131 Azul patentado V
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Es un colorante utilizado para conseguir tonos verdes en
los alimentos al combinarlo con colorantes amarillos como el E-102 y el E-104.
Se utiliza en conservas vegetales y mermeladas (guindas verdes y mermelada de
ciruela, por ejemplo), en pastelería, caramelos y bebidas.
Esta sustancia se absorbe en pequeña proporción, menos del 10% del total
ingerido, eliminándose además rápidamente por vía biliar. La mayor parte tampoco
resulta afectado por la flora bacteriana intestinal, excretándose sin cambios en
su estructura. Se ha indicado que puede producir alergias en algunos casos muy
raros.
E-132 Indigotina, índigo carmín
Este colorante se utiliza prácticamente en todo el mundo. Se absorbe muy poco en el intestino, eliminándose el absorbido en la orina. No es mutagénico. En España, está autorizado en bebidas, caramelos, confitería y helados, con los límites generales para los colorantes artificiales.
E-142 Verde ácido brillante BS, verde lisamina
Es un colorante cuyo uso no está autorizado en los Paises Nórdicos, Japón, Estados Unidos y Canadá. En España sólo se autoriza en bebidas refrescantes, productos de confitería y chicles y caramelos. Desde el punto de vista tecnológico, este colorante sería útil para colorear guisantes y otras verduras que ven alterado su color por la destrucción de la clorofila en el escaldado previo a la congelación o durante el enlatado, pero esta aplicación no está autorizada en España. Una de las razones fundamentales para la actual limitación de su uso es la falta de datos concluyentes sobre su eventual toxicidad.
COLORANTES PARA SUPERFICIES
Estos colorantes se utilizan fundamentalmente para el recubrimiento de grageas y confites, de chicle y de las bolitas y otras piezas empleadas en la decoración de productos de pastelería, mezclados con azúcar o con otros aglutinantes como la goma arábiga.
E-170 Carbonato cálcico
E-171 Dióxido de titanio
E-172 Oxidos e hidróxidos de hierro
E-173 Aluminio
E-174 Plata
E-175 Oro
Algunos de ellos tienen otras aplicaciones. El carbonato cálcico se utiliza
también como antiapelmazante, mientras que el dióxido de titanio está autorizado
en España, aunque prácticamente no se use, para opacificar ciertos preparados
como las sopas deshidratadas. En otros paises se utiliza más ampliamente, en
salsas y como trazador para identificar la proteína de soja cuando ésta se añade
a la carne destinada a la elaboración de hamburguesas u otros derivados
cárnicos. Los avances en las técnicas analíticas hacen que esta última
aplicación esté en declive. Todos estos colorantes son sustancias inorgánicas.
Dos de ellos, el dióxido de titanio y el oro, son extremadamente estables, no
absorbiéndose en absoluto en el intestino. Los otros pueden absorberse en mayor
o menor grado, pero la minúscula cantidad utilizada hace que no tengan la menor
relevancia para la salud. El hierro es un elemento indispensable en la dieta,
pero que puede resultar tóxico en cantidades elevadas. El aluminio también puede
producir algunos problemas.
E-180 Pigmento rubí
También llamado Litol-rubina BK. Se utiliza exclusivamente para teñir de rojo la
corteza de los quesos. El colorante no pasa al producto, por lo que no tiene
ningún efecto sobre el consumidor.
CONSERVANTES
La principal causa de deterioro de los alimentos es el ataque por diferentes tipos de microorganismos (bacterias, levaduras y mohos). El problema del deterioro microbiano de los alimentos tiene implicaciones económicas evidentes, tanto para los fabricantes (deterioro de materias primas y productos elaborados antes de su comercialización, pérdida de la imagen de marca, etc.) como para distribuidores y consumidores (deterioro de productos después de su adquisición y antes de su consumo). Se calcula que más del 20% de todos los alimentos producidos en el mundo se pierden por acción de los microorganismos. Por otra parte, los alimentos alterados pueden resultar muy perjudiciales para la salud del consumidor. La toxina botulínica, producida por una bacteria, Clostridium botulinum, en las conservas mal esterilizadas, embutidos y en otros productos, es una de las substancias más venenosas que se conocen (miles de veces más tóxica que el cianuro). Las aflatoxinas, substancias producidas por el crecimiento de ciertos mohos, son potentes agentes cancerígenos. Existen pues razones poderosas para evitar la alteración de los alimentos. A los métodos físicos, como el calentamiento, deshidratación, irradiación o congelación, pueden asociarse métodos químicos que causen la muerte de los microrganismos o que al menos eviten su crecimiento. En muchos alimentos existen de forma natural substancias con actividad antimicrobiana. Muchas frutas contienen diferentes ácidos orgánicos, como el ácido benzoico o el ácido cítrico. La relativa estabilidad de los yogures comparados con la leche se debe al ácido láctico producido durante su fermentación. Los ajos, cebollas y muchas especias contienen potentes agentes antimicrobianos, o precursores que se transforman en ellos al triturarlos.
Los organismos oficiales correspondientes, a la hora de autorizar el uso de determinado aditivo tienen en cuenta que éste sea un auxiliar del procesado correcto de los alimentos y no un agente para enmascarar unas condiciones de manipulación sanitaria o tecnológicamente deficientes, ni un sistema para defraudar al consumidor engañandole respecto a la frescura real de un alimento.
Las condiciones de uso de los conservantes están reglamentadas estrictamente en todos los paises del mundo. Usualmente existen límites a la cantidad que se puede añadir de un conservante y a la de conservantes totales. Los conservantes alimentarios, a las concentraciones autorizadas, no matan en general a los microorganismos, sino que solamente evitan su proliferación. Por lo tanto, solo son útiles con materias primas de buena calidad.
E-200 Acido sórbico
E-201 Sorbato sódico
E-202 Sorbato potásico
E-203 Sorbato cálcilo
El ácido sórbico es un ácido graso insaturado, presente de forma natural en algunos vegetales, pero fabricado para su uso como aditivo alimentario por síntesis química. Tienen las ventajas tecnológicas de ser activos en medios poco ácidos y de carecer prácticamente de sabor. Su principal inconveniente es que son comparativamente caros y que se pierden en parte cuando el producto se somete a ebullición. Son especialmente eficaces contra mohos y levaduras, y menos contra las bacterias.
Los sorbatos se utilizan en bebidas refrescantes, en repostería, pastelería y galletas, en derivados cárnicos, quesos , aceitunas en conserva, en postres lácteos con frutas, en mantequilla, margarina, mermeladas y en otros productos. En la industria de fabricación de vino encuentra aplicación como inhibidor de la fermentación secundaria permitiendo reducir los niveles de sulfitos. Cada vez se usan más en los alimentos los sorbatos en lugar de otros conservantes más tóxicos como el ácido benzoico.
Los sorbatos son muy poxo tóxicos, de los que menos de entre todos los conservantes, menos incluso que la sal común o el ácido acético (el componente activo del vinagre). Por esta razón su uso está autorizado en todo el mundo. Metabólicamente se comporta en el organismo como los demás ácidos grasos, es decir, se absorbe y se utiliza como una fuente de energía.
E-210 Acido benzoico
E-211 Benzoato sódico
E-212 Benzoato potásico
E-213 Benzoato cálcico
El ácido benzoico es uno de los conservantes más empleados en todo el mundo.Aunque el producto utilizado en la industria se obtiene por síntesis química, el ácido benzoico se encuentra presente en forma natural en algunos vegetales, como la canela o las ciruelas por ejemplo.
El ácido benzoico es especialmente eficaz en alimentos ácidos, y es un conservante barato, útil contra levaduras, bacterias (menos) y mohos. Sus principales inconvenientes son el que tiene un cierto sabor astringente poco agradable y su toxicidad, que aunque relativamente baja, es mayor que la de otros conservantes. En España se utiliza como conservante en bebidas refrescantes, zumos para uso industrial, algunos productos lacteos, en repostería y galletas, en algunas conservas vegetales, como el tomate o el pimiento envasados en grandes recipientes para uso de colectividades, mermeladas, crustáceos frescos o congelados, margarinas, salsas y otros productos.
La OMS considera como aceptable una ingestión de hasta 5 mg por Kg de peso corporal y día. Con la actual legislación española esté límite se puede superar, especialmente en el caso de los niños. Otras legislaciones europeas son más restrictivas. En Francia solo se autoriza su uso en derivados de pescado, mientras que en Italia y Portugal está prohibido su uso en refrescos. La tendencia actual es no obstante a utilizarlo cada vez menos substituyéndolo por otros conservantes de sabor neutro y menos tóxico, como los sorbatos. El ácido benzoico no tiene efectos acumulativos, ni es mutágeno o carcinógeno.
E-214 Para-hidroxi-benzoato de etilo (éster etílico del ácido
para-hidroxi-benzoico)
E-215 Derivado sódico del éster etílico del ácido para-hidroxi- benzoico
E-216 Para-hidroxi-benzoato de propilo (éste propílico del ácido para-hidroxi-benzoico)
E-217 Derivado sódico del éster propílico dle ácido para-hidroxi-benzoico
E-218 Para-hidroxi-benzoato de metilo (éster metílico del ácido para-hidroxi-benzoico)
E-219 Derivado sódico del éster metílico del ácido para-hidroxi-benzoico
Los ésteres del ácido para-hidroxi-benzoico y sus derivados sódicos, denominados en general parabenos, son compuestos sintéticos especialmente útiles contra mohos y levaduras, y menos contra bacterias. Su principal ventaja es que son activos en medios neutros, al contrario que los otros conservantes, que solo son útiles en medio ácido. En cambio tienen el inconveniente de que incluso a las dosis autorizadas proporcionan a los alimentos un cierto olor y sabor fenólico. Se utilizan fundamentalmente para la protección de derivados cárnicos, especialmente los tratados por el calor, conservas vegetales y productos grasos, repostería, y en salsas de mesa (1 g/Kg de conservantes totales). Los parabenos se utilizan en muchos paises. Desde los años 50 se han realizado múltiples estudios acerca de su posible toxicidad, demostrandose que son poco tóxicos, menos que el ácido benzoico. Se absorben rápidamente en el intestino, eliminándose también rápidamente en la orina, sin que se acumulen en el organismo. Algunas de las personas alérgicas a la aspirina también pueden ser sensibles a estos aditivos.
SULFITOS
E-220 Anhidrido sulfuroso
E-221 Sulfito sódico
E-222 Sulfito ácido de sodio (bisulfito sódico)
E-223 Bisulfito sódico (metabisulfito sódico o pirosulfito sódico)
E-224 Bisulfito potásico (metabisulfito potásico o pirosulfito potásico)
E-226 Sulfito cálcico
E-227 Sulfito ácido de calcio (bisulfito cálcico)
E-228 Sulfito ácido de potasio (bisulfito potásico)
El anhídrido sulfuroso es uno de los conservantes con una mayor tradición en su utilización. También es el que tiene más siglos de prohibiciones y limitaciones a sus espaldas. El anhídrido sulfuroso, obtenido quemando azufre, se utilizaba ya para la desinfección de bodegas en la Roma clásica. En el siglo XV se prohibe su utilización en Colonia (Alemania) por sus efectos perjudiciales sobre los bebedores y en otras ciudades alemanas también se limita su uso en la misma época. Su utilización en la conservación de la sidra está documentada al menos desde 1664.
El anhídrido sulfuroso es un gas, comercializado en forma líquida a presión.
Es un aditivo autolimitante en su uso, en el sentido de que por encima de una cierta dosis altera las características gustativas del producto. Es especialmente eficaz en medio ácido, inhibiendo bacterias y mohos, y en menor grado, levaduras. Actúa destruyendo la tiamina (vitamina B1), por lo que no debe usarse en aquellos alimentos que la aporten en una proporción significativa a la dieta, como es el caso de la carne; sin embargo, protege en cierto grado a la vitamina C. Durante el cocinado o procesado industrial de los alimentos el anhidrido sulfuroso y sulfitos se pierden en parte por evaporación o por combinación con otros componentes. Los límites legales se expresan siempre en contenido de anhidrido sulfuroso. El anhídrido sulfuroso y los sulfitos son muy utilizados para la conservación de zumos de uva, mostos y vinos, así como para la de la sidra y vinagre. También se utiliza como conservante en salsas de mostaza y especialmente en los derivados de fruta (zumos, etc.) que van a utilizarse como materia prima para otras industrias, de los que desaparece en su mayor parte durante el procesado posterior.
Además de su acción contra los microorganismos, los sulfitos actúan como antioxidantes, inhibiendo especialmente las reacciones de oscurecimiento producidas por ciertos enzimas en vegetales y crustáceos. Con este fin se autoriza su uso en conservas vegetales y aceitunas de mesa, cefalópodos congelados y crustáceos . También se utiliza como antioxidante en zumos y cervezas . En algunos paises se utiliza para conservar el aspecto fresco de los vegetales que se consumen en ensalada. También puede utilizarse para mejorar el aspecto de la carne y dar impresión de mayor frescura, pero esta última práctica se considera un fraude, al engañar al comprador respecto a la calidad real. También es perjudicial en el aspecto nutricional al destruir la tiamina (vitamina B1) aportada en una gran proporción por la carne. Esta práctica está prohibida en muchos paises, entre ellos en España.
En el organismo humano el sulfito ingerido con los alimentos es transformado en sulfato por un enzima presente sobre todo en el riñón, hígado y corazón, que es la responsable de la eliminación del sulfito producido en el propio organismo durante el metabolismo de los aminoácidos que contienen azufre. Un pequeño porcentaje de los asmáticos, entre el 3 y el 8%, son sensibles a los sulfitos. En las personas en que esta sensibilidad es más elevada, los niveles presentes en algunos alimentos en los que se ha utilizado este conservante son suficientes para producir reacciones perjudiciales, por lo que deben evitar consumir alimentos que los contengan. Se han observado en algunos casos otros tipos de reacciones frente a los sulfitos usados como aditivos alimentarios, entre ellos manifestaciones cutáneas o diarrea, especialemente entre personas con el jugo gástrico poco ácido. Los sulfitos no tienen efectos teratógenos ni cancerígenos, no representando ningún riesgo para la inmensa mayoría de la población a los niveles presentes en los alimentos.
Ante los efectos nocivos que pueden producir el anhídrido sulfuroso y los sulfitos en ciertas personas, se ha planteado reiteradamente su substitución por otros conservantes; esto es prácticamente imposible en el caso de su aplicación en la industria del vino, aunque sí en las demás, especialmente en sus aplicaciones como antioxidante. Su utilización para conservar el aspectos de los vegetales frescos para ensalada, especialmente en Estados Unidos, que ha sido la causa de la mayor parte de los incidentes observados en asmáticos, tiende a disminuir.
E-234 Nisina
La nisina es una proteina con acción antibiótica producida por un microrganismo inofensivo presente en la leche fresca de forma natural y que interviene en la fabricación de diferentes productos lácteos. Solo es eficaz contra algunos tipos de bacterias y se utiliza en casi todo el mundo (España incluida) como conservante de ciertos tipos de quesos procesados, especialmente los fundidos. En otros paises, sobre todo en oriente medio, se utiliza como conservante de la leche y de otros derivados lácteos ante los problemas para mantener estos productos siempre en refrigeración. No tiene aplicaciones médicas como antibiótico, y es por esto por lo que se utiliza en tecnología alimentaria. Existe como un conservante natural en algunos quesos y otros productos lácteos fermentados, producidos por su flora de maduración. También la produce la propia flora intestinal humana.
La nisina ingerida es destruída rapidamente durante la digestión y sus aminoácidos constituyentes se metabolizan junto con los procedentes de las otras proteínas. Prácticamente carece de toxicidad o de poder alergénico.
235 Pimaricina.
La pimaricina, también llamada natamicina es un antibiótico útil en la protección externa de ciertos alimentos contra el ataque de mohos. Su utilización no está autorizada a nivel de la Comunidad Europea, pero sí en España, de una forma transitoria. También está autorizada en Estados Unidos y otros paises. En España se emplea para impregnar la superficie de los quesos duros o semiduros, chorizo, salchichón y jamones. La pimaricina se utiliza en medicina contra las cándidas.
E-236 Acido fórmico
E-237 Formiato sódico
E-238 Formiato cálcico
El ácido fórmico y sus derivados no están autorizados en España, ni en muchos otros paises como Inglaterra o Estados Unidos. Proporcionan un sabor poco agradable a los productos conservados con ellos, y además son bastante tóxicos.Se utiliza, en los paises en los que se encuentra autorizado, para conservar zumos de frutas, especialmente los que se van a utilizar después industrialmente. También para la conservación de ciertos encurtidos (pepinos) en Alemania. En este caso se usa sobre todo el formiato cálcico, que actúa a la vez como endurecedor.
La famosa "Lista de Villejuif", panfleto lleno de errores, pero muy difundido, los considera inofensivos cuando están entre los conservantes más tóxicos, sin que exista además una justificación tecnológica clara para su empleo.
E-239 Hexametilentetramina
Utilizado inicialmente con fines médicos, pasó a la tecnología alimentaria como conservante de escabeches hacia 1920, haciéndose muy popular en el norte de Europa. Aunque en otros paises se utiliza como conservante en escabeches y en conservas de cangrejos o camarones, La UE lo permite exclusivamente para evitar el hinchamiento del queso Provolone.
El mecanimos de la acción antimicrobiana de este conservante se basa en su transformación en formaldehido en los alimentos ácidos. Si se ingiere, se produce la misma reacción en el estómago. El formaldehido es un agente cancerígeno debil, y se ha comprobado a nivel experimental con ratas que la ingestión de grandes cantidades de hexametilentetramina es capaz de inducir la aparición de ciertos tipos de cancer.
E-240 Formaldehido
El formaldehido es un gas bastante tóxico que suele utilizarse en disolución acuosa (formol o formalina). Es un agente mutágeno y cancerígeno debil. Su empleo como aditivo alimentario no está autorizado en España ni en la mayoría de otros paises, aunque sí se emplea en la desinfección de los equipos industriales. A veces se utiliza también en la desinfección de especias en los paises tropicales productores.
E-260 Acido acético
E-261 Acetato potásico
E-262 Acetato sódico
E-262 Diacetato sódico
E-263 Acetato cálcico
El ácido acético, en su forma de vinagre, que es esencialmente una disolución de este ácido en agua, mas los aromas procedentes del vino y los formados en la acidificación, se utiliza como conservante al menos desde hace 5.000 años. Una gran parte del utilizado actualmente se obtiene por síntesis química. Como conservante es relativamente poco eficaz, con excepción de una aplicación específica en panadería y respostería, la evitación de la alteración conocida como "pan filante". También es eficaz contra algunos mohos.
La acción conservante del ácido acético es un efecto añadido en aquellos productos en los que la acidez o el aroma típico que confiere es deseable o característico, como en los escabeches, salmueras y encurtidos. En las aplicaciones en las que no resulta desagradable la acidez debe utilizarse algún otro tratamiento conjunto para estabilizar el producto, como el calor (pasterización), frío (semiconservas), o la combinación del ácido acético con otros conservantes. En mahonesas, por ejemplo, su uso permite reducir la adición de otros conservantes como benzoatos o sorbatos. La legislación española exige en muchos casos que el ácido acético utilizado sea de origen vínico. La razón no es de índole sanitaria sino para la protección de la industria del vinagre. El acetato es una pieza esencial en muchas de las reacciones metabólicas del organismo. El ingerido con la dieta se absorbe y utiliza para la obtención de energía o la fabricación de constituyentes del organismo. El ácido acético y los acetatos son productos totalmente inocuos a las concentraciones utilizables en los alimentos.
E-280 Acido propiónico
E-281 Propionato sódico
E-282 Propionato cálcico
E-283 Propionato potásico
El ácido propiónico, un ácido graso de cadena corta, y sus sales, se usan como conservantes alimentarios desde los años cuarenta, especialmente en panadería. Es el más efectivo contra los mohos de todos los conservantes, pero poco efizaz contra levaduras y bacterias, con alguna excepción.Se utilizan especialmente las sales, ya que el ácido tiene un olor muy fuerte. Son conservantes baratos. Es un conservante fundamental en la fabricación del pan de molde, estando autorizado para ello en la mayoría de los paises. Esta aplicación por si sola hace que, si se exceptúa la sal común, sea el conservante más utilizado en el mundo. También se utiliza en algunos productos de repostería.
La otra aplicación importante de este producto es para
impregnar exteriormente ciertos tipos de quesos, por ejemplo el de tipo
"emmental", para impedir su enmohecimiento, aunque en este caso se utiliza cada
vez menos. Algunos quesos tienen de forma natural cantidades relativamente altas
de acido propiónico, substancia que contribuye de forma importante a su aroma
característico. También se utiliza como conservante en quesos fundidos.
Aunque el que se utiliza en la industria procede de síntesis química, el ácido
propiónico está bastante extendido en la naturaleza. El presente en los
alimentos tanto en forma natural o como aditivo se absorbe en el intestino y se
utiliza de la misma forma que los demás ácidos grasos, es decir, como fuente de
energía.
E-290 Anhídrido carbónico
El anhídrido carbónico se produce en la respiración de todos los seres vivos. En los procesos de fabricación de alimentos, se produce en la fermentación de la masa del pan y en las fermentaciones que dan lugar al vino, cerveza y sidra, y es el gas responsable de la formación de las burbujas de estas bebidas. Evidentemente, el ácido carbónico ha contribuído a la protección de estas bebidas desde su origen, aunque lo ignoraran los fabricantes. Este producto es poco eficaz como conservante, siendo esta propiedad un simple complemento de sus efectos estéticos y organolépticos (confiere sabor ácido y una pungencia característica a las bebidas). Al desplazar al oxígeno actúa también como antioxidante. Se utiliza en el envasado de queso o de carne en atmósfera controlada para la venta al detalle, y también para producir bebidas refrescantes gasificadas.
Aunque el presente en las atmósferas de ciertos lugares cerrados, bodegas, por ejemplo, puede ser perjudicial (más del 3%) e incluso mortal (del 30 al 60%), la cantidad de este gas presente en los alimentos resulta por supuesto totalmente inofensiva.
Cloruro sódico (sal común)
Es, con mucho, la substancia más utilizada de entre todos los aditivos alimentarios; sin embargo, su gran tradición en el procesado de los alimentos, incluyendo el realizado a nivel doméstico, hace que no se le considere legalmente como aditivo y que, salvo casos excepcionales, no se limite su uso. No obstante, además de condimento es un conservante eficaz en la mantequilla, margarina, quesos y derivados del pescado. A pesar de lo extendido de su uso, la sal común no es un producto carente de toxicidad y una dosis de 100 g puede causar la muerte de una persona. De hecho, se conocen algunos casos de intoxicaciones accidentales graves de niños muy pequeños por confusión de la sal con el azucar al preparar sus papillas.
El cloruro sódico se encuentra presente en todos los fluídos biológicos, y entre otras funciones, interviene en la formación del jugo gástrico. Es, por tanto, un componente esencial en la dieta. Desde principios de este siglo se discute la posible relación existente entre la ingestión de sal y la hipertensión. En la inmensa mayoría de los casos no se conoce la causa real de esta enfermedad, uno de los factores de riesgo más importantes de los accidentes cardiovasculares, y no está claro en absoluto que una dieta con alto contenido en sal pueda producirla. Sin embargo, una restricción drástica (menos de 1 g/día, frente a los cerca de 10 de ingestión habitual de los paises occidentales) puede colaborar en su mejora. El nivel de ingestión más adecuado se sitúa, por los conocimientos actuales, en torno a los 3 g/día para la población normal, es decir, menos de la mitad de lo que se utiliza habitualmente.
La sal marina, tan querida de los fanáticos de los alimentos naturales, no es más que sal común menos refinada, que debe su color a la presencia de restos de algas y de animales marinos. No tiene ninguna ventaja real sobre la sal refinada. En zonas con deficiencias de yodo en el suelo, es recomendable el empleo de sal yodada, que no es mas que sal común a la que se le ha añadido yodo en forma de yoduro potásico.
Antibióticos
Con la excepción de la nisina (E-234) todos los demás
antibióticos quedan reservados en la Unión Europea al uso médico, prohibiéndose
taxativamente su utilización como conservantes alimentarios. Esto es así para
evitar la aparición de cepas bacterianas resistentes y la posible alteración de
la flora intestinal de los consumidores. El uso de antibióticos en medicina
veterinaria está también reglamentado para que no puedan llegar al consumidor
como contaminantes de la carne o de la leche.
Agua oxigenada
El agua oxigenada se ha utilizado como agente bactericida en algunos productos, como leche o derivados del pescado, en un proceso conocido con el nombre engañoso de "pasteurización en frío". El agua oxigenada se descompone en general rápidamente y no llega a ingerirse como tal, por lo que no presenta riesgo de toxicidad. Sin embargo, puede alterar el color y destruir algunas vitaminas, por lo que su uso como conservante está prohibido en España. No obstante, se emplea con alguna frecuencia en la conservación de leche destinada a la fabricación de queso, en la que se elimina después utilizando un enzima, la catalasa, para evitar que perjudique a los microrganismos beneficiosos que participan en el proceso de elaboración.
Se ha propuesto la posible utilización de cantidades muy pequeñas de agua oxigenada para la conservación de la leche cruda en paises que no disponen de medios adecuados para refrigerarla. En la forma actual de esta aplicación el agua oxigenada no actúa como un conservante directo, sino que interviene en un mecanismo complejo junto con otros componentes naturales de la leche, lo que la hace eficaz a concentraciones mucho mas bajas. En los paises en los que se puede refrigerar la leche, este método de conservación física resulta preferible, y es el único autorizado.
Percarbonato sódico
Esta substancia produce agua oxigenada cuando se disuelve en agua, por lo que su efecto como conservante es el mismo. Al ser un producto sólido es mas sencillo su manejo y conservación. Está prohibido en España.
Acido bórico
Utilizado desde el siglo XIX en Italia para la conservación de mantequilla y margarina, también se ha empleado en la conservación de carne, pescado y mariscos. Es relativamente tóxico, conociéndose bastantes casos de intoxicación, sobre todo en niños. Además se absorbe bien y se elimina mal, por lo que tiende a acumularse en el organismo. Esto hace que su uso esté prohibido en todo el mundo, con la excepción de su empleo para conservar el caviar. En España se han detectado con cierta frecuencia casos de uso fraudulento del ácido bórico en la conservación de mariscos, para evitar el oscurecimiento de las cabezas de gambas y langostinos.
Oxido de etileno
Al ser un producto altamente tóxico, se utiliza este gas únicamente en tecnología alimentaria para desinfección de equipos y, ocasionalmente, de algunas especias.
Dietilpirocarbonato
Se ha utilizado para la desinfección en frio de bebidas. Se descompone muy rápidamente, pero en ciertas condiciones puede formar etil uretano, un compuesto cancerígeno. Su empleo está prohibido en España y en la mayoría de los paises.
Acido salicílico
Hasta hace unos años era un conservante muy utilizado, sobre todo en la elaboración de conservas caseras y encurtidos. Su relativa toxicidad y el riesgo de acumulación, ya que se excreta lentamente, hace que actualmente esté prohibido en casi todo el mundo, España incluída.
925 Cloro.
En la industria alimentaria se utiliza como desinfectante del equipo y del agua a utilizar, así como del agua de bebida. También como agente en el tratamiento de harinas. En forma pura es un gas muy venenoso, ya que una concentración de 60 mg/m3 de aire pueden causar la muerte en 15 minutos, habiendose utilizado incluso como un agente para la guerra química. Su uso es sin embargo esencial para garantizar la calidad higiénica del agua de bebida, y disuelto en las cantidades adecuadas no causa problemas a la salud.
Lisozima
La lisozima es un enzima que ataca las paredes de determinadas bacterias. Descubierta en 1922, es una proteína de tamaño pequeño, estable en medios relativamente ácidos y algo resistente al calor. Esta última propiedad se ha mejorado en las variantes obtenidas recientemente por ingeniería genética.
Se encuentra en gran cantidad en la clara de huevo, de donde puede obtenerse con relativa facilidad, y en menor cantidad en la leche (la humana es mucho más rica que la vacuna en esta substancia). Aunque aún no se utiliza regularmente, sus posibles aplicaciones como aditivo alimentario en derivados de pescado y mariscos ha despertado un gran interés en algunos paises, sobre todo en Japón. En España está autorizado su uso en quesos fundidos.
PRODUCTOS PARA TRATAMIENTO EXTERNO DE ALIMENTOS
E-230 Bifenilo (difenilo) E-231 Ortofenilfenol E-232 Ortofenilfenato de sodio E-233 2-(4-tiazolil)benzimidazol (Tiabendazol)
Estos conservantes se utilizan exclusivamente para el tratamiento superficial de algunas frutas (c’tricos, y el œltimo de ellos tambi?n pl‡tanos) y de los papeles en los que se envuelven antes de introducirlas en su embalaje. El objetivo de su utilizaci—n es evitar el ataque de mohos a la fruta. Con la excepci—n del E-232, son insolubles en agua, por lo que no desaparecen con un enjuagado sencillo de la fruta. Son substancias bastante t—xicas. La OMS considera aceptable una ingesti—n diaria m‡xima de solo 0,05 mg por Kg de peso corporal para el bifenilo y algo superiores para los otros. Cuando pretenda utilizarse la corteza de naranjas o de limones en reposter’a, es preferible lavarlos antes en?rgicamente con agua y detergente. En algunos paises es obligatorio informar al consumidor de su presencia.
LA LISTA DEL
HOSPITAL DE VILLEJUIF
La "lista de Villejuif" consiste en una lista de aditivos designados por su
numeración según el código de la Unión Europea acompañados de unos supuestos
"efectos sobre la salud", en tono catastrofista.
Esta lista apareció en Villejuif, ciudad situada en las afueras de Paris, en
1973, coincidiendo con un conflicto laboral de una fábrica de bebidas
refrescantes situada en la localidad, cuyo nombre se menciona en la lista.
En la lista aparecía como supuesta fuente de la información el "Hospital de
Villejuif", un conjunto de centros de investigación y tratamiento del cancer de
gran prestigio.
La susodicha lista no es mas que una sarta de desatinos, que van desde considerar como aditivo más peligroso, y cancerígeno, al E-330, que es el ácido cítrico, componente fundamental del zumo de limón, a clasificar como inofensivos a una serie de colorantes cuyo uso se prohibió hace ya bastantes años. Los desmentidos reiterados en los medios de difusión por parte de los centros de Villejuif (Institut de Recherches Scientifiques sur le Cancer, y los hospitales Gustave Roussy y Paul Brousse) no han tenido un gran efecto. En la lista se citan marcas comerciales, que han llevado a los tribunales, ya que a los autores es imposible al ser desconocidos, a las revistas que la han reproducido. Han resultado condenadas, al menos, una en Bruselas en 1981 y otra en Paris en 1983. En 1985, en España, la Federación de Industrias Alimentarias y de Bebidas se querelló contra la Editorial Obelisco por publicar un libro basado en la susodicha lista, incluyendo las mismas barbaridades.
En España han aparecido también listas mas o menos modificadas atribuidas a centros hospitalarios y de investigación de Madrid (el "Hospital de Majadahonda") y Barcelona. Por supuesto, son tan falsas y están tan llenas de insensateces como la supuesta de Villejuif
Antioxidantes
ANTIOXIDANTES
La oxidación de las grasas es la forma de deterioro de los
alimentos más importante después de las alteraciones producidas por
microorganismos.
La reacción de oxidación es una reacción en cadena, es decir, que una vez
iniciada, continúa acelerándose hasta la oxidación total de las substancias
sensibles. Con la oxidación, aparecen olores y sabores a rancio, se altera el
color y la textura, y desciende el valor nutritivo al perderse algunas vitaminas
y ácidos grasos poliinsaturados. Además, los productos formados en la oxidación
pueden llegar a ser nocivos para la salud.
Las industrias alimentarias intentan evitar la oxidación de los alimentos
mediante diferentes técnicas, como el envasado al vacío o en recipientes opacos,
pero tambien utilizando antioxidantes. La mayoría de los productos grasos tienen
sus propios antioxidantes naturales, aunque muchas veces estos se pierden
durante el procesado (refinado de los aceites, por ejemplo), pérdida que debe
ser compensada. Las grasas vegetales son en general más ricas en sustancias
antioxidantes que las animales. También otros ingredientes, como ciertas
especias (el romero, por ejemplo), pueden aportar antioxidantes a los alimentos
eleborados con ellos.
Por otra parte, la tendencia a aumentar la insaturación de las grasas de la
dieta como una forma de prevención de las enfermedades coronarias hace más
necesario el uso de antioxidantes, ya que las grasas insaturadas son mucho más
sensibles a los fenómenos de oxidación.
Los antioxidantes pueden actuar por medio de diferentes mecanismos:
- Deteniendo la reacción en cadena de oxidación de las grasas.
- Eliminando el oxígeno atrapado o disuelto en el producto, o el presente en el
espacio que queda sin llenar en los envases, el denominado espacio de cabeza.
- Eliminando las trazas de ciertos metales, como el cobre o el hierro, que
facilitan la oxidación.
Los que actúan por los dos primeros mecanismos son los antioxidantes propiamente
dichos, mientras que los que actúan de la tercera forma se agrupan en la
denominación legal de "sinérgicos de antioxidantes", o mas propiamente, de
agentes quelantes. Los antioxidantes frenan la reacción de oxidación, pero a
costa de destruirse ellos mismos. El resultado es que la utilización de
antioxidantes retrasa la alteración oxidativa del alimento, pero no la evita de
una forma definitiva. Otros aditivos alimentarios (por ejemplo, los sulfitos)
tienen una cierta acción antioxidante, además de la acción primaria para la que
específicamente se utilizan.
E 300 ACIDO ASCORBICO
E 301 ASCORBATO SODICO
E 302 ASCORBATO CALCICO
E 304 PALMITATO DE ASCORBILO
El ácido L-ascórbico es la vitamina C. El acetato y
palmitato de ascorbilo se hidrolizan facilmente en el organismo, dando ácido
ascórbico y ácido acético o palmítico, respectivamente.
El ácido L-ascórbico se obtiene industrialmente por un conjunto de reacciones
químicas y procesos microbiológicos. Los demás compuestos se preparan facilmente
partiendo de él.
El ácido ascórbico y sus derivados son muy utilizados. Son muy solubles en agua,
excepto el palmitato de ascorbilo, que es más soluble en grasas. La limitación
en su uso está basada más en evitar el enmascaramiento de una mala manipulación
que en razones de seguridad. En España el E-304 está autorizado en aceites de
semillas. El acido ascórbico y sus derivados se utilizan en productos cárnicos y
conservas vegetales y en bebidas refrescantes, zumos, productos de repostería y
en la cerveza, en la que se utiliza el ácido ascórbico para eliminar el oxígeno
del espacio de cabeza. El ácido ascórbico contribuye a evitar el oscurecimiento
de la fruta cortada en trozos y a evitar la corrosión de los envases metálicos.
También se utiliza el ácido ascórbico en panadería, no como antioxidante sino
como auxiliar tecnológico, para mejorar el comportamiento de la masa. Su adición
a mostos y vinos permite reducir el uso de sulfitos. El ácido ascórbico es una
vitamina para el hombre y algunos animales, y como tal tiene una función
biológica propia. Además mejora la absorción intestinal del hierro presente en
los alimentos e inhibe la formación de nitrosaminas, tanto en los alimentos como
en el tubo digestivo.
Se ha propuesto el uso de dosis enormes (varios gramos diarios) de esta vitamina
con la idea de que ayudaría a prevenir una multitud de enfermedades, desde el
resfriado común hasta el cancer. No se ha comprobado que estas dosis masivas
tengan alguna utilidad, pero sí que no parecen ser peligrosas, al eliminarse el
exceso de vitamina C facilmente por la orina. Por tanto, las dosis, mucho
menores, empleadas como antioxidante en los aditivos pueden considerarse
perfectamente inocuas. Su utilidad como vitamina tampoco es muy grande en este
caso, ya que en gran parte se destruye al cumplir su papel de antioxidante. La
adición de ácido ascórbico como antioxidante no permite hacer un uso
publicitario del potencial enriquecimiento en vitamina C del alimento.
En algunos paises, entre ellos Estados Unidos, se utilizan como aditivos
alimentarios substancias semejantes al ácido ascórbico (ácido eritórbico), pero
que no tienen actividad vitamínica. En la Unión Europea esta autorizado para su
utilización en le futuro
E 306 EXTRACTOS DE ORIGEN NATURAL RICOS EN TOCOFEROLES
E 307 ALFA-TOCOFEROL
E 308 GAMMA-TOCOFEROL
E 309 DELTA-TOCOFEROL
El conjunto de tocoferoles se llama también vitamina E. No obstante, el uso de
tocoferoles como antioxidantes en un alimento no autoriza a indicar en su
publicidad que ha sido enriquecido con dicha vitamina. El más activo como
vitamina es el alfa, pero también el gamma tiene cierto valor. El menos activo
es el delta, que tiene una actividad biológica como vitamina de sólo alrededor
del 1% de la del alfa, aunque ésta depende mucho también del método utilizado en
su medida. Los tocoferoles sintéticos tienen una actividad vitamínica algo menor
que los naturales, al ser mezclas de los dos isómeros posibles.
La cantidad de estas substancias ingeridas como un componente natural de los
alimentos es en general mucho mayor que la que se ingiere por su uso como
aditivo alimentario, ya que se utiliza a concentraciones muy bajas. Al aceite de
oliva refinado puede añadirse como antioxidante E-307, exclusivamente para
substituir al perdido en el procesado. Se utilizan tambien en aceites de
semillas, en conservas vegetales y en quesos fundidos.
Los tocoferoles abundan de forma natural en las grasas vegetales sin refinar, y
especialmente en los aceites de germen de trigo, arroz, maiz o soja. Se obtienen
industrialmente como un subproducto del refinado de estos aceites (E 306) o por
síntesis química. Su actividad como antioxidante parece seguir el orden inverso
a su actividad biológica como vitamina, siendo el más eficaz el delta. Sólo son
solubles en las grasas, no en el agua, por lo que se utilizan en alimentos
grasos. En las grasas utilizadas en fritura desaparecen rápidamente por
oxidación. El uso conjunto de antiespumantes, al hacer menor el contacto del
aceite con el aire, los protege en cierto grado. Son unos protectores muy
eficaces de la vitamina A, muy sensible a la oxidación. Al igual que el ácido
ascórbico, evitan la formación de nitrosaminas en los alimentos. La función
biológica de la vitamina E es similar a su función como aditivo, es decir, la de
proteger de la oxidación las grasas insaturadas. Aunque es esencial para el
organismo humano, no se conocen deficiencias nutricionales de esta vitamina. No
obstante, dosis muy elevadas (más de 700 mg de alfa-tocoferol por día) pueden
causar efectos adversos.
E 310 GALATO DE PROPILO
E 311 GALATO DE OCTILO
E 312 GALATO DE DODECILO
Se usan como antioxidantes alimentarios desde los años cuarenta. Su propiedad
tecnológica más importante es su poca resistencia al calentamiento, por lo que
son poco útiles para proteger aceites de fritura o alimentos sometidos a un
calor fuerte durante su fabricación, como las galletas o los productos de
repostería. Por su parte, el galato de propilo es algo soluble en agua, y, en
presencia de trazas de hierro, procedentes del alimento o del equipo utilizado
en el procesado, da lugar a la aparición de colores azul oscuro poco atractivos.
Esto puede evitarse añadiendo también al producto ácido cítrico. Se utilizan,
mezclados con BHA (E 320) y BHT (E 321) para la protección de grasas y aceites
comestibles. En España, se utilizan galatos, BHA y BHT en conjunto, en aceites,
con la excepción del aceite de oliva. También se utilizan en repostería o
pastelería, galletas,en conservas y semiconservas de pescado y en queso fundido.
E 320 BUTIL-HIDROXI-ANISOL (BHA)
Este antioxidante sintético se utilizó inicialmente en la industria petrolífera.
Desde los años cuarenta se utiliza como aditivo alimentario. Solamente es
soluble en grasas y no en agua. Resulta muy eficaz en las grasas de fritura, ya
que no se descompone o evapora, como hacen los galatos o el BHT, pasando al
producto frito y protegiéndolo. Se utiliza para proteger las grasas utilizadas
en repostería, fabricación de galletas, sopas deshidratadas, etc. Su seguridad
ha sido discutida extensamente. No tiene acción mutagénica, pero es capaz de
modular el efecto de ciertos carcin[ogenos sobre animales de experimentación,
potenciando o inhibiendo su acción, en función del carcinógeno de que se trate.
Esto puede estar relacionado con su actividad sobre los enzimas hepáticos
encargados de la eliminación de substancias